Que ver en Valencia

Valencia: qué ver y hacer en Valencia | Guía completa 2026 para descubrir la ciudad

Valencia es de esas ciudades que cuesta resumir en una sola palabra.

Tiene más de 2.000 años de historia, un casco histórico lleno de monumentos, edificios modernistas, arquitectura futurista, kilómetros de jardines, playas mediterráneas, barrios con personalidad y uno de los paisajes naturales más especiales de la Comunidad Valenciana: l’Albufera.

Y luego está la comida. Porque venir a Valencia y no probar una auténtica paella, una horchata con fartons o alguno de sus productos locales sería casi como visitar París y no ir a la Torre Eiffel.

Lo mejor es que muchos de sus grandes atractivos están relativamente cerca entre sí, por lo que puedes combinar historia, gastronomía, playa y naturaleza en un mismo viaje.

En esta guía te contamos qué ver en Valencia, qué hacer, qué barrios visitar, dónde comer, qué excursiones hacer y cómo organizar tu visita dependiendo de los días que tengas.

En este artículo

¿Qué ver en Valencia?

Los imprescindibles

A lo largo de esta guía te hablaremos de algunos de los lugares imprescindibles que ver en Valencia, pero aquí solo haremos una breve introducción para que puedas hacerte una idea de lo que te espera. Si quieres conocerlos en profundidad, hemos preparado una guía específica de los imprescindibles de Valencia, donde encontrarás información mucho más detallada sobre cada lugar, además de horarios, precios, entradas y consejos prácticos para organizar tu visita.

👉 Consulta nuestra guía de los imprescindibles de Valencia

La Lonja de la Seda

Uno de los grandes símbolos del patrimonio valenciano y una auténtica joya del gótico civil europeo.

Construida durante el siglo XV, la Lonja refleja la importancia comercial que alcanzó Valencia durante su época de mayor esplendor. Su impresionante Salón de Contratación, con sus famosas columnas helicoidales, es uno de los espacios más espectaculares del centro histórico.

Además, la Lonja de la Seda fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1996.

El Maranti-Consejo 💜

No te limites a verla por fuera. Su interior merece muchísimo la pena.

Que ver en Valencia. Lonja de la seda

El Mercado Central de Valencia

Justo al lado de la Lonja encontramos uno de los edificios modernistas más emblemáticos de la ciudad.

Pero el Mercado Central no es solamente un monumento: sigue siendo un mercado en funcionamiento, por lo que es un lugar fantástico para conocer los productos y sabores valencianos.

Aquí encontrarás frutas y verduras de la huerta valenciana, pescados, carnes, embutidos, quesos, dulces y muchos otros productos.

Y sí: también es un lugar perfecto para hacer una parada gastronómica ya que además de puestos donde venden comida, hay numerosos bares dentro donde poder tomar algo.

que ver en valencia. Mercado central

La Catedral de Valencia y el Santo Cáliz

La Catedral de Valencia es uno de los edificios más interesantes de la ciudad precisamente porque no responde a un único estilo arquitectónico.

Su historia se extiende durante nada más y nada menos que cinco siglos y en su interior se encuentra una de las piezas religiosas más famosas de Valencia (y del mundo!): el Santo Cáliz.

La conocida tradición sostiene que se trata del cáliz utilizado por Jesucristo durante la Última Cena.

Más allá de las creencias, es uno de los grandes atractivos históricos y religiosos de la ciudad.

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El Micalet

Si quieres disfrutar de una de las mejores panorámicas del centro de Valencia, toca subir escaleras.

El Miguelete (o el Micalet en valenciano) es el campanario de la Catedral y uno de los grandes iconos de la ciudad.

La subida requiere un pequeño esfuerzo, pero la recompensa son unas vistas espectaculares sobre Ciutat Vella.

El Maranti-Consejo 💜
Hazlo al principio del viaje para situarte y entender cómo se organiza Valencia desde las alturas.

Plaza de la Virgen

Probablemente una de las plazas más bonitas de Valencia.

¿Sabías que fue justo en este punto donde nació la ciudad de Valencia en el 138 a.C.? Para que te hagas una idea de la importancia de este lugar.

Aquí se encuentran algunos de los edificios y espacios históricos más importantes de la ciudad, como la Catedral y la Basílica de la Virgen de los Desamparados.

Al estar aquí la basílica de la patrona, es en esta plaza donde todos los años el 17 y 18 de marzo tiene lugar la ofrenda floral, uno de los actos más bonitos durante las Fallas de Valencia.

Es también uno de esos lugares en los que merece la pena simplemente sentarse en una terraza y observar el ambiente.

Torres de Serranos

Las Torres de Serranos son uno de los antiguos accesos a la ciudad medieval.

Hoy puedes acercarte hasta ellas, recorrer sus alrededores y, si están abiertas, subir para disfrutar de las vistas (pero ojo, como en casi todos los sitios turísticos de Valencia, cobran entrada).

Son especialmente interesantes si quieres entender cómo era Valencia cuando todavía estaba protegida por sus murallas.

Que ver en Valencia. Torres de Serranos

Barrio del Carmen

Perderse por las calles del Carmen es una de las mejores cosas que hacer en Valencia. Calles estrechas, plazas, edificios históricos, arte urbano, bares, restaurantes y rincones que aparecen cuando menos te lo esperas.

El barrio forma parte del corazón de Ciutat Vella y concentra una enorme cantidad de patrimonio. Es ideal para pasear sin rumbo, hacer fotos, tomar algo y descubrir una Valencia más alternativa.

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Ciudad de las Artes y las Ciencias

Y de repente… Valencia cambia completamente.

De las calles medievales del Carmen pasamos a un complejo arquitectónico futurista que se ha convertido en una de las imágenes más reconocibles de la ciudad.

Importante: El complejo de la ciudad de las Artes y las Ciencias no está en el centro de la ciudad sino un poquito más apartado. Tenlo en cuenta ya que deberás moverte en transporte público o hacerte una buena caminata a pie.

La Ciudad de las Artes y las Ciencias está formada por seis espacios dedicados a las artes, las ciencias y la tecnología como el Hemisfèric, el Museu de les Ciències, el Oceanogràfic, el Umbracle, el Palau de les Arts y el Àgora.

Puedes dedicarle desde unas horas hasta prácticamente un día completo dependiendo de qué instalaciones quieras visitar.

El Maranti-Consejo 💜

Aunque no entres a ningún edificio, merece muchísimo la pena recorrer el exterior y fotografiar su arquitectura.

Jardín del Turia

Uno de los grandes secretos de Valencia es que un antiguo cauce de río atraviesa la ciudad convertido en un enorme jardín.

En el año 57 Valencia sufrió una enorme riada. El río Turia que desde siempre había cruzado la ciudad, se desbordó causando numerosos daños (murieron más de 50 personas). Debido a esta tragedia se llevó a cabo el Plan Sur, mediante el cual el cauce del río no iría por el centro de Valencia sino que bordearía la ciudad.

¿Y qué hicieron con el espacio que dejaba el cauce original? Pues un precioso parque de 15 kilómetros de longitud llamado Los Jardines del Turia. (Y menos mal que terminaron haciendo un parque porque, ¿sabías que la idea original era hacer una autopista?).

Hoy en día se trata de un lugar perfecto para caminar, correr, montar en bicicleta o simplemente desconectar del tráfico.

Además, permite conectar diferentes zonas de Valencia de una forma muy agradable.

El Maranti-Consejo 💜

Alquila una bicicleta y recorre el antiguo cauce hasta llegar a la Ciudad de las Artes y las Ciencias.

Ruzafa

Si el Carmen representa la Valencia histórica y marinera, Ruzafa es una de las caras más modernas y alternativas de la ciudad.

Cafeterías, restaurantes, tiendas, galerías, terrazas y una intensa vida cultural hacen de este barrio uno de los favoritos tanto de visitantes como de locales.

Es especialmente recomendable para comer, cenar o tomar algo al caer la tarde.

Las joyas ocultas de Valencia

Valencia tiene algunos monumentos que aparecen en prácticamente todas las guías, pero también guarda auténticas joyas que muchos viajeros pasan por alto. Y aquí no queremos meterte lugares “secretos” simplemente por poder llamarlos secretos: hemos seleccionado sitios que realmente creemos que merecen la pena, aunque algunos estén bastante cerca de los grandes imprescindibles.

Y es que una cosa es que un lugar sea poco conocido y otra que no merezca la pena. San Nicolás o el Palacio del Marqués de Dos Aguas, por ejemplo, son bastante más conocidos que otros rincones de esta lista, pero creemos que encajan perfectamente como joyas de Valencia por lo que esconden detrás de sus fachadas.

Iglesia de San Nicolás de Bari

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Empezamos por una de nuestras favoritas: la Iglesia de San Nicolás de Bari y San Pedro Mártir.

Se trata de uno de esos lugares que desde fuera pueden pasar bastante desapercibidos, pero cuando entras el cambio es brutal. Sus bóvedas están cubiertas por más de 2.000 m² de frescos barrocos que representan escenas de la vida de San Nicolás de Bari y San Pedro Mártir. Fueron diseñados por Antonio Palomino y pintados por Dionís Vidal entre finales del siglo XVII y principios del XVIII. Es tan impresionante que mucha gente la llama la “Capilla Sixtina Valenciana” y la verdad es que el nombre le va que “ni pintado”.

La visita cultural incluye audioguía en varios idiomas (no es la típica audioguía monótona. La verdad es que esta está muy bien). Puedes también vivir la experiencia inmersiva La Luz de San Nicolás, que utiliza iluminación, música y videomapping para recrear y explicar el patrimonio artístico de la iglesia.

La entrada general cuesta 12 €

El Maranti-Consejo 💜

Si solo vas a visitar una iglesia del centro histórico además de la Catedral, nosotros elegiríamos San Nicolás. Es una de esas visitas que sorprenden mucho más por dentro de lo que imaginas desde la calle.

Palacio del Marqués de Dos Aguas

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Otra de esas joyas que quizá ya hayas visto fotografiada mil veces y que, aun así, merece que te acerques a verla en persona.

El Palacio del Marqués de Dos Aguas tiene una de las fachadas más espectaculares de Valencia. Su portada de alabastro, las figuras mitológicas, los atlantes y la enorme cantidad de detalles hacen que sea prácticamente imposible pasar por delante sin pararte a mirarla.

Pero aquí está el pequeño secreto: el interior también merece muchísimo la pena. El palacio alberga el Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias González Martí y conserva espacios como sus antiguos salones y una espectacular sala de baile.

En el interior está por un lado el palacio donde vivió la familia del marqués de Dos Aguas (que de por sí es espectacular y merece la pena ver) y por otro lado en la parte alta es donde está el Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias González Martí, donde podrás ver una importante colección de cerámica. Si no tienes tiempo de ver el museo, aunque sea te recomendamos visitar las estancias y los salones del palacio. Te impresionarán.

La entrada no es cara (sobre todo si lo comparamos con otros monumentos de la ciudad). Cuesta actualmente 3 € y la reducida 1,50 €. Si vas además en fin de semana será un plan gratis en Valencia ya que la entrada es gratuita los sábados por la tarde y los domingos.

El Maranti-Consejo 💜

Aunque no tengas tiempo para entrar al museo, acércate igualmente a la fachada. Está en pleno centro y no te llevará más de unos minutos.

Iglesia de los Santos Juanes

Justo al lado del Mercado Central encontramos otra de esas iglesias que mucha gente fotografía desde fuera y continúa caminando: la Iglesia de los Santos Juanes.

Y es una pena, porque su interior es bastante espectacular. El templo combina una estructura de origen gótico con una decoración barroca llena de frescos, esculturas y ornamentación. Además, ha sido recientemente restaurado, por lo que ahora podemos apreciarlo mucho mejor.

Su ubicación es otro de sus puntos fuertes: está frente a la Lonja de la Seda y junto al Mercado Central, así que prácticamente no tienes que desviarte de la ruta.

En el interior podrás ver los frescos de Antonio Palomino, uno de los grandes protagonistas del barroco español, además de las esculturas de estuco que decoran las paredes y las bóvedas. Después de su reciente restauración, el conjunto ha recuperado buena parte del esplendor que perdió en el gran incendio que sufrió en 1936, recién estallada la guerra civil española.

La entrada general cuesta 15 € y la reducida 12 €.

El Maranti-Consejo 💜

Si vas justo de tiempo, puedes verla durante tu visita al Mercado Central y la Lonja. Es de esas paradas que requieren muy poco esfuerzo y pueden darte una sorpresa enorme.

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Iglesia de San Juan del Hospital

Esta sí que es una de nuestras recomendaciones para cuando quieras descubrir una Valencia bastante menos evidente.

La Iglesia de San Juan del Hospital fue construida en el siglo XIII por la Orden de San Juan de Jerusalén y está considerada una de las iglesias más antiguas de Valencia. En ella se mezclan elementos románicos, góticos y barrocos y, además, conserva un conjunto medieval especialmente interesante.

Uno de sus rincones más curiosos es el antiguo cementerio medieval y su capilla funeraria. También se pueden encontrar en una cripta restos relacionados con la spina del antiguo circo romano de Valentia.

Y esto ya nos parece bastante más interesante que simplemente entrar en otra iglesia porque “sale en Google”.

El Maranti-Consejo 💜

Si te gusta la historia, apúntate esta. Es mucho menos evidente que San Nicolás y, precisamente por eso, nos parece una de las visitas que más merece la pena cuando quieres salir de la ruta turística habitual.

Mercado de Colón

Vale, aquí hacemos un poco de trampa porque el Mercado de Colón no es precisamente desconocido. Pero creemos que merece estar en esta lista por otro motivo: muchos viajeros lo conocen de nombre, pero no siempre se acercan a verlo.

Este espectacular edificio modernista fue diseñado por Francisco Mora y construido entre 1914 y 1916. Su estructura de hierro, ladrillo y cerámica es uno de los mejores ejemplos del modernismo valenciano y, además, está en pleno Ensanche.

Hoy ya no funciona como un mercado tradicional al estilo del Mercado Central. En su interior encontrarás restaurantes, cafeterías y otros establecimientos, por lo que también es un buen lugar para hacer una parada durante nuestra ruta modernista.

Y hay algo que nos gusta especialmente: puedes disfrutar de su arquitectura sin necesidad de pagar una entrada.

El Maranti-Consejo 💜

Entra hasta el fondo y fíjate en la estructura completa. Y si vas al atardecer, todavía mejor: la luz que entra por la cubierta hace que el edificio tenga un ambiente muy especial.

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Jardines de Monforte

Si después de tanto monumento necesitas un poco de verde, guarda este sitio.

Los Jardines de Monforte son uno de esos lugares que sorprenden porque están relativamente cerca del centro, pero transmiten la sensación de haber salido completamente de la ciudad.

Es un jardín histórico de estilo neoclásico, con esculturas, estanques, fuentes, pabellones y rincones bastante románticos.

No es el típico parque al que iríamos para hacer una lista de “cosas que ver”. Es más bien un sitio para pasear tranquilamente y bajar un poco el ritmo.

El Maranti-Consejo 💜

Si viajas en verano, intenta ir a primera hora o a última de la tarde. Y si estás buscando un lugar bonito para hacer fotografías sin tener detrás a medio Valencia, este puede ser una muy buena opción.

La Almoina

Y terminamos con una de las visitas que más nos gustan para entender cuántas ciudades diferentes se esconden debajo de Valencia.

El Museo Arqueológico de l’Almoina se encuentra junto a la Catedral y conserva restos de más de 2.000 años de historia, desde la Valentia romana hasta etapas visigodas y musulmanas.

Lo interesante es que no estamos hablando simplemente de vitrinas llenas de objetos: puedes caminar entre los restos arqueológicos de la propia ciudad.

Es una visita especialmente recomendable si te interesa la historia, aunque reconocemos que no es para todo el mundo. Si los restos arqueológicos no te dicen demasiado, probablemente disfrutarás más paseando por el Carmen o entrando en San Nicolás.

💜 Nuestra selección de joyas ocultas

Si quieres quedarte solo con las que nosotros realmente priorizaríamos, serían:

San Nicolás de Bari → por sus frescos barrocos.
San Juan del Hospital → por su historia y sus restos medievales.
Santos Juanes → por su espectacular interior y su ubicación.
Palacio del Marqués de Dos Aguas → por su fachada y sus interiores.
Jardines de Monforte → para desconectar del centro.
Mercado de Colón → para descubrir el modernismo valenciano.
La Almoina → si te interesa conocer la Valencia romana.

Y por si estas te parecen pocas, en este artículo te descubrimos aún más joyas ocultas de Valencia para que sigas explorando la ciudad y descubras rincones que suelen pasar desapercibidos.

Como podrás ver no hemos llenado la lista de lugares que simplemente son bonitos para Instagram. Algunos son más espectaculares, otros más históricos y otros simplemente ofrecen una perspectiva diferente de Valencia.

Para nosotros una buena lista de joyas ocultas no consiste en buscar sitios que nadie conozca. Consiste en enseñarte lugares que quizá no habrías elegido por tu cuenta y que, una vez allí, hacen que pienses: “¿cómo no sabía yo que esto estaba aquí?”

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Los mejores barrios de Valencia para visitar

Valencia no se entiende solamente a través de sus monumentos. Cada uno de sus barrios tiene una personalidad diferente, y recorrerlos es una de las mejores formas de descubrir las distintas caras de la ciudad.

Si estás buscando que ver en Valencia y quieres saber cuales son los mejores barrios de Valencia para visitar, nosotros te recomendamos combinar el centro histórico con algunas zonas más modernas y otros barrios cercanos al mar. Así podrás conocer no solo los lugares imprescindibles de Valencia, sino también cómo se vive la ciudad más allá de sus monumentos.

Desde las calles medievales de Ciutat Vella hasta el ambiente gastronómico de Ruzafa, pasando por la arquitectura modernista del Ensanche o la personalidad marinera del Cabanyal, estos son algunos de los barrios de Valencia que merece la pena conocer.

Ciutat Vella

Si es tu primera vez en Valencia, probablemente este sea el barrio que más tiempo vas a dedicar a recorrer.

Ciutat Vella es el corazón histórico de la ciudad y concentra una enorme cantidad de monumentos, plazas, iglesias y edificios históricos. Aquí es donde puedes empezar a entender las diferentes etapas por las que ha pasado Valencia: desde la época romana hasta la Valencia medieval y la ciudad actual.

Entre sus calles encontrarás algunos de los grandes imprescindibles que ver en Valencia:

  • Catedral de Valencia y Miguelete
  • Lonja de la Seda
  • Mercado Central
  • Plaza de la Virgen
  • Plaza de la Reina
  • Iglesia de los Santos Juanes
  • Iglesia de San Nicolás de Bari
  • Torres de Quart
  • Torres de Serranos
  • L’Almoina
  • Barrio del Carmen

Y aquí tenemos una de las cosas que más nos gustan de Ciutat Vella: no hace falta ir saltando de monumento en monumento. Puedes caminar tranquilamente entre ellos y descubrir por el camino pequeñas plazas, fachadas antiguas, comercios tradicionales, arte urbano y rincones que no aparecen necesariamente en las guías.

El barrio del Carmen, además, merece que le dediques un poco de tiempo. Es una de las zonas con más personalidad del centro histórico, pero no esperes encontrar únicamente edificios medievales perfectamente conservados. Es un barrio vivo, con bares, restaurantes, arte urbano y una mezcla bastante curiosa entre lo histórico y lo actual.

El Maranti-Consejo 💜

Para nosotros, la mejor manera de conocer Ciutat Vella es no intentar verlo todo de golpe. Puedes organizar una ruta por los monumentos principales, pero deja también algún rato para simplemente caminar sin rumbo. Es precisamente ahí donde aparecen muchos de los detalles más interesante.

Y si quieres conocer los principales lugares de este barrio acompañado por un guía, también puedes hacer nuestro free tour por Valencia, una buena opción para tener una primera toma de contacto con Ciutat Vella y entender mejor la historia de la ciudad.

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L’Eixample

Si quieres descubrir una Valencia más elegante, modernista y urbana, nosotros nos daríamos una vuelta por L’Eixample. Este distrito se encuentra pegado a Ciutat Vella y es una de las mejores zonas de Valencia para descubrir la arquitectura de finales del siglo XIX y principios del XX.

Aquí la protagonista no es una única atracción turística, sino la propia arquitectura del barrio. Sus calles amplias, edificios señoriales, balcones ornamentados y fachadas llenas de detalles hacen que simplemente pasear por la zona ya sea un plan en sí mismo.

Además, L’Eixample tiene otra ventaja: está lleno de cafeterías, restaurantes, tiendas, galerías y comercios, por lo que puedes combinar perfectamente una ruta arquitectónica con una parada para comer o tomar algo.

¿Qué hacer en L’Eixample?

Una de las mejores cosas que puedes hacer es recorrer la zona mirando hacia arriba. Y no es una exageración. En calles como la Gran Vía del Marqués del Turia, Cirilo Amorós, Sorní o Jorge Juan encontrarás algunas fachadas realmente espectaculares.

Aquí se encuentran algunos de los edificios que incluimos en nuestra ruta por la Valencia modernista, como la Casa Judía, la Casa de los Dragones o la Casa Ferrer.

Y aunque no todos los edificios son modernistas en sentido estricto, encontrarás una mezcla de modernismo, eclecticismo y art déco que hace que el paseo sea especialmente interesante.

Otro de los grandes puntos de referencia del barrio es el Mercado de Colón, un precioso edificio modernista que actualmente alberga restaurantes, cafeterías y otros establecimientos. No funciona como un mercado tradicional como el Mercado Central, pero su arquitectura hace que merezca la pena acercarse.

También puedes acercarte hasta la zona de Pla del Remei, donde encontrarás algunas de las calles más elegantes del Ensanche y una buena concentración de comercios y edificios señoriales.

Y si te gusta ir de compras, esta es una de las zonas que deberías tener en el radar, especialmente alrededor de Jorge Juan y Colón.

¿Dónde comer en L’Eixample?

Aquí tenemos una oferta gastronómica enorme y bastante variada. Desde restaurantes más tradicionales hasta cocina internacional, cafeterías de especialidad, sitios de brunch y restaurantes algo más sofisticados.

Una de las ventajas de L’Eixample es precisamente que no tienes que buscar un único sitio turístico para comer. Puedes recorrer la zona y encontrarás propuestas para prácticamente cualquier presupuesto.

Si quieres hacer una parada en un entorno especialmente bonito, el Mercado de Colón es una opción muy cómoda para tomar algo, desayunar o hacer una pausa durante la ruta.

Y si quieres continuar descubriendo la gastronomía de Valencia, puedes aprovechar para acercarte también a Ruzafa, que está prácticamente al lado. Los dos barrios se complementan muy bien: L’Eixample nos parece más interesante por su arquitectura y su ambiente urbano, mientras que Ruzafa tiene un carácter algo más alternativo y desenfadado.

El Maranti-consejo 💜

Si recorres L’Eixample, no te limites a ir de un monumento a otro. Aquí la gracia está precisamente en fijarte en los edificios que tienes alrededor. Nosotros dedicaríamos un rato a caminar por la Gran Vía del Marqués del Turia y sus calles cercanas sin mirar constantemente el mapa. Puedes encontrarte con fachadas preciosas que ni siquiera tenías apuntadas en la ruta.

Ruzafa

Si quieres conocer una Valencia un poquito más alternativa y alejada de los monumentos más turísticos, date una vuelta por Ruzafa. Este barrio, situado a pocos minutos caminando del centro histórico, se ha convertido en una de las zonas con más ambiente de la ciudad y en uno de los sitios favoritos tanto de valencianos como de visitantes.

Aquí no encontrarás grandes monumentos ni una lista interminable de lugares que tachar de tu mapa. Y precisamente ahí está su encanto. Ruzafa es para pasear sin demasiadas prisas, entrar en una cafetería que te llame la atención, curiosear en alguna tienda, sentarte en una terraza y dejarte llevar por el ambiente.

Sus calles están llenas de cafeterías de especialidad, restaurantes de todo tipo, bares, tiendas independientes, galerías y pequeños comercios. Además, muchas de sus fachadas y edificios conservan ese aire de barrio tradicional que contrasta con la cantidad de propuestas modernas que han ido apareciendo en los últimos años.

¿Qué hacer en Ruzafa?

Uno de los puntos de referencia del barrio es el Mercado de Ruzafa, perfecto para echar un vistazo a la vida cotidiana del barrio y conocer un mercado valenciano mucho menos monumental que el Mercado Central, pero precisamente por eso también más local.

Y si eres de los que disfrutan descubriendo cafeterías bonitas durante sus viajes, Ruzafa es prácticamente un pequeño paraíso. Puedes parar a tomar un café de especialidad, desayunar tranquilamente o darte un capricho dulce mientras sigues recorriendo sus calles.

¿Dónde comer en Ruzafa?

Para comer o cenar, el barrio tampoco se queda corto. Encontrarás desde cocina valenciana y mediterránea hasta propuestas internacionales, restaurantes vegetarianos y sitios mucho más informales. Una de las opciones que puedes apuntar es Canalla Bistro, el restaurante de Ricard Camarena, donde encontrarás una propuesta muy viajera y desenfadada. Es de esos sitios que vienen genial cuando quieres comer algo diferente sin necesidad de sentarte en un restaurante excesivamente formal.

Y si lo que buscas es simplemente tomarte algo y disfrutar del ambiente, la zona alrededor de las calles Cádiz, Sueca, Literato Azorín y Cuba está llena de terrazas y locales donde puedes hacer una parada.

El Maranti-consejo 💜

No vengas a Ruzafa con una ruta demasiado cerrada. Guarda un par de horas, pasea, mira escaparates, entra en alguna cafetería y disfruta del ambiente. Es uno de esos barrios que se disfrutan más cuando no tienes que ir corriendo de un punto a otro.

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El Cabanyal

Si quieres conocer una Valencia diferente a la del centro histórico, puedes acercarte hasta El Cabanyal, el antiguo barrio de pescadores situado junto al Mediterráneo.

Eso sí, aquí vamos a hacer una pequeña advertencia: no vengas esperando otro Barrio del Carmen lleno de monumentos. El atractivo del Cabanyal es otro. Está en sus calles, en sus antiguas casas de pescadores, en las fachadas decoradas con azulejos y, sobre todo, en esa mezcla de barrio tradicional y zona marítima que todavía conserva.

Una de las cosas que más nos gustan de esta zona es precisamente su arquitectura. Muchas de las antiguas casas conservan sus fachadas estrechas y coloridas, con azulejos y elementos decorativos muy característicos. Así que, si te gusta la fotografía o simplemente eres de los que disfruta fijándose en los pequeños detalles cuando viaja, merece la pena dedicarle un paseo.

¿Qué hacer en El Cabanyal?

Puedes empezar por la calle de la Reina y sus alrededores, recorrer algunas de las calles interiores del barrio y acercarte después hasta el Mercado del Cabanyal. No esperes encontrar aquí otro Mercado Central: es mucho más pequeño y de carácter local, y precisamente por eso puede resultar interesante si quieres ver una parte más cotidiana de Valencia.

Y después, toca poner rumbo al Mediterráneo.

Una de las grandes ventajas del Cabanyal es que puedes combinar fácilmente el paseo por el barrio con la Playa de las Arenas, la Malvarrosa y la Marina de Valencia. Es decir, puedes dedicar la mañana a descubrir sus calles, comer por la zona y terminar la tarde junto al mar.

¿Dónde comer en El Cabanyal?

Aquí sí merece la pena hacer una parada gastronómica. El barrio cuenta con bastantes restaurantes y bares interesantes, especialmente alrededor de la calle de la Reina y las calles que se adentran hacia la playa.

Una opción clásica es Casa Montaña, una histórica taberna del barrio donde puedes probar tapas, vinos y productos de la gastronomía valenciana en un ambiente bastante auténtico.

Si prefieres algo más informal y mediterráneo, Taska La Reina es otra opción que puedes tener en cuenta.

Y si eres más de café que de sobremesa, por la zona también encontrarás cafeterías de especialidad como TALLAT Coffee Roasters, una buena excusa para hacer una pausa durante el paseo.

¿Merece la pena visitar El Cabanyal?

Sí, pero nosotros lo plantearíamos como una visita complementaria y no como uno de los grandes imprescindibles de Valencia.

Si es tu primera vez en la ciudad y tienes poco tiempo, priorizaríamos antes el centro histórico, la Lonja, el Mercado Central, la Catedral o la Ciudad de las Artes y las Ciencias.

En cambio, si tienes dos o tres días en Valencia, te apetece conocer barrios con más personalidad o quieres combinar arquitectura, gastronomía y playa, entonces sí incluiríamos El Cabanyal en la ruta.

El Maranti-Consejo 💜

Quédate en las zonas más interesantes y turísticas del barrio; no necesitas recorrerlo entero. Como ocurre en muchas ciudades, el ambiente puede cambiar bastante de una calle a otra. Las opiniones de residentes sobre el barrio son bastante diversas, así que preferimos ser claros antes que venderte la idea de que absolutamente todo El Cabanyal es maravilloso.

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La Marina de Valencia

Si queremos ver otra cara de Valencia, tenemos que acercarnos al mar. Y aquí entra en escena La Marina de Valencia, una enorme zona abierta al Mediterráneo donde se mezclan puerto, arquitectura, gastronomía, cultura y actividades náuticas.

No os vamos a engañar: no es el lugar al que iríamos si solo tuviéramos unas horas para conocer Valencia por primera vez. Para eso hay otros imprescindibles que deberían estar antes en nuestra lista. Pero si tenemos dos o tres días en la ciudad, o simplemente nos apetece cambiar las calles del centro histórico por un paseo junto al mar, La Marina es un plan estupendo.

Además, está muy cerca de las playas de Las Arenas y la Malvarrosa, por lo que podemos combinar fácilmente varias cosas en una misma ruta.

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¿Qué ver en La Marina de Valencia?

El gran protagonista es el Veles e Vents, probablemente el edificio más reconocible de esta zona. Su arquitectura, diseñada por David Chipperfield y Fermín Vázquez, es bastante espectacular y se ha convertido en uno de los iconos de la fachada marítima de Valencia.

Y aquí tenemos un pequeño detalle que nos encanta: el nombre Veles e Vents viene de un poema del escritor valenciano Ausiàs March. Así que sí, detrás de ese edificio moderno hay también un pequeño pedacito de historia valenciana.

Pero no nos quedemos solo con el edificio. Podemos continuar el paseo por la antigua dársena y acercarnos hasta otros elementos históricos del puerto, como el Edificio del Reloj, los Tinglados y el antiguo varadero. El contraste entre estas construcciones y la arquitectura contemporánea del Veles e Vents hace que el paseo sea bastante más interesante de lo que podría parecer a primera vista.

¿Qué hacer en La Marina?

Aquí podemos simplemente pasear, sentarnos frente al mar y disfrutar del ambiente, pero también encontramos bastantes actividades si queremos algo más que caminar.

La Marina es uno de los principales puntos de salida para actividades náuticas en Valencia, desde paseos en barco hasta vela, kayak, paddle surf o diferentes experiencias en el mar.

Y esto nos parece especialmente interesante porque podemos convertir una visita a La Marina en una experiencia mucho más completa: paseo por el puerto + comida frente al mar + actividad náutica o paseo en barco.

De hecho, si estáis buscando actividades para hacer en Valencia, esta zona es una de las que más posibilidades concentra.

¿Dónde comer en La Marina de Valencia?

Si queremos hacer una parada para comer, dentro del propio Veles e Vents encontramos varias opciones.

La Marítima es una de ellas y está especialmente enfocada a la cocina mediterránea y los arroces, con vistas a la dársena. También encontramos Malabar, una opción más informal para tomar algo, y La Sucursal, la propuesta gastronómica más sofisticada del edificio.

Si nos apetece darnos un capricho y el presupuesto no es un problema, La Sucursal es probablemente la opción más especial. Si simplemente queremos comer disfrutando del entorno sin convertirlo en una experiencia gastronómica de alto nivel, podemos optar por La Marítima.

Y si lo que buscamos es simplemente sentarnos en una terraza, tomar algo frío y disfrutar del ambiente marinero, tampoco tendremos problemas para encontrar opciones alrededor de la Marina.

El Maranti-Consejo 💜

Si visitas La Marina, intenta hacerlo al final de la tarde. La luz sobre el puerto y el Mediterráneo hace que la zona gane muchísimo.

Además, puedes aprovechar para enlazar el recorrido con la Playa de Las Arenas y el paseo marítimo, y así terminar el día con una de las estampas más mediterráneas de Valencia.

¿Merece la pena visitar La Marina de Valencia?

Nosotros diríamos que sí, pero dependiendo del tipo de viaje.

Si es tu primera visita y solo tienes un día, priorizaríamos el centro histórico y los grandes imprescindibles de Valencia. Pero si tienes más tiempo, quieres disfrutar del Mediterráneo o simplemente te apetece descubrir una Valencia más abierta, moderna y marítima, La Marina merece un hueco en la ruta.

Y una de sus mayores ventajas es precisamente esa: no tienes que dedicarle un día entero. Se puede combinar con El Cabanyal, la playa, la Malvarrosa o incluso una actividad en el mar y montar así un día completo en la zona marítima de Valencia.

Ideal para: pasear junto al mar, arquitectura contemporánea, puerto, gastronomía, actividades náuticas, atardeceres y combinar con El Cabanyal y las playas de Valencia.

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Las mejores playas de Valencia

Playa de la Malvarrosa

Si buscas una playa en Valencia a la que puedas llegar fácilmente desde el centro y que tenga todos los servicios que necesitas para pasar un día de playa sin complicarte demasiado, la Malvarrosa es la opción más evidente.

Es probablemente la playa más conocida de la ciudad y también una de las más frecuentadas. Es amplia, de arena fina y dorada, y cuenta con un paseo marítimo bastante largo. Además, tienes prácticamente de todo a mano: duchas, lavapiés, aseos, zonas deportivas, alquiler de sombrillas y hamacas, servicios de socorrismo y accesos adaptados.

Además, está muy bien comunicada y puedes combinar fácilmente el día de playa con un paseo por El Cabanyal, La Marina de Valencia o el paseo marítimo.

Ahora bien, vamos a poner las cosas en su sitio: la Malvarrosa no es la playa más salvaje ni más tranquila de Valencia. Es una playa urbana y eso se nota. En los meses de verano, especialmente los fines de semana, puede estar bastante concurrida.

Y si buscas una playa en la que sentir que has escapado completamente de la ciudad, probablemente esta no sea la que más te va a enamorar. Aquí tienes edificios, paseo marítimo, restaurantes y bastante movimiento alrededor.

¿Qué hacer en la Malvarrosa?

Lo más sencillo: tirarte en la arena, bañarte y disfrutar del Mediterráneo. Y no necesitas mucho más.

La playa es muy ancha, con una anchura media de unos 135 metros, así que incluso cuando hay bastante gente tienes bastante espacio de arena.

También puedes aprovechar para dar un paseo por el frente marítimo, alquilar una hamaca, practicar algún deporte o acercarte hasta alguno de los restaurantes y terrazas de la zona.

Y si te gusta el ambiente marinero, puedes continuar caminando hacia Las Arenas y La Marina, donde el paisaje va cambiando poco a poco de playa urbana a zona portuaria.

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¿Dónde comer en la Malvarrosa?

Aquí tienes muchas opciones, aunque no te recomendamos sentarte en el primer restaurante que encuentres en el paseo marítimo simplemente porque tenga vistas al mar. Como ocurre en muchas zonas turísticas, hay de todo.

Si quieres apostar por un clásico valenciano y tienes presupuesto para darte un homenaje, Casa Carmela es una de las opciones más conocidas de la zona, especialmente por sus arroces. Si prefieres algo más informal, encontrarás numerosas opciones en los alrededores de la playa y del Cabanyal.

Y si tu prioridad es simplemente comer con vistas al Mediterráneo, tienes una ventaja: no necesitas complicarte demasiado para encontrar terrazas y restaurantes junto al paseo marítimo.

¿Está limpia el agua de la Malvarrosa?

Aquí también preferimos ser sinceros.

La calidad del agua puede variar según el momento y las condiciones del mar. A veces encontrarás el agua limpia y transparente, mientras que en otras ocasiones, después de días de mucha afluencia, puede empeorar bastante.

No significa que la Malvarrosa sea una playa sucia, sino que no esperes encontrar aquí el agua cristalina de algunas calas de la costa alicantina o de Baleares.

El Maranti-Consejo 💜

Si vas a pasar el día en la Malvarrosa en pleno verano, intenta evitar las horas centrales del fin de semana si puedes. A primera hora tendrás una experiencia mucho más agradable y, si te quedas hasta última hora de la tarde, el ambiente también suele ser más relajado.

Y si tienes varios días en Valencia, nosotros no nos limitaríamos a esta playa: combinaríamos la Malvarrosa con Las Arenas, El Cabanyal y La Marina, ya que están prácticamente conectados y puedes pasar de la playa al barrio marinero y después al puerto sin grandes desplazamientos.

¿Merece la pena la Playa de la Malvarrosa?

Sí, especialmente si quieres disfrutar de la playa sin salir de Valencia.

No es nuestra primera elección si buscas una playa tranquila, natural o especialmente espectacular. Pero como playa urbana es muy completa, está bien comunicada, es accesible y tienes todos los servicios necesarios alrededor.

En resumen: si estás visitando Valencia y quieres reservar unas horas para darte un baño en el Mediterráneo, la Malvarrosa es una opción cómoda y práctica. Si, en cambio, buscas tranquilidad y un entorno algo menos urbano, te recomendamos echar un vistazo también a otras playas de los alrededores.

Ideal para: pasar un día de playa sin salir de Valencia, familias, bañarte en el Mediterráneo, pasear por el paseo marítimo y combinar con El Cabanyal y La Marina.

Playa de Las Arenas

Si buscas una playa urbana en Valencia con mucho ambiente y quieres tener restaurantes, terrazas, paseo marítimo y La Marina prácticamente al lado, la Playa de Las Arenas es una de las opciones más cómodas.

En realidad, Las Arenas y la Malvarrosa forman prácticamente un mismo frente litoral, así que no esperes encontrar un cambio radical entre una y otra. La diferencia está más en el entorno que en la propia playa: Las Arenas queda justo al lado de La Marina y del puerto, por lo que suele tener bastante movimiento y resulta especialmente cómoda si quieres combinar playa con otros planes.

Es una playa amplia, de arena fina y aguas poco profundas, y cuenta con numerosos servicios y actividades. Además, su acceso es sencillo tanto a pie como en transporte público.

Ahora bien, vamos a ser sinceros: si buscas una playa tranquila, natural o alejada del ambiente urbano, Las Arenas probablemente no sea tu mejor opción. Aquí tienes paseo marítimo, edificios, restaurantes y bastante gente, especialmente durante los meses de verano.

Su principal ventaja no es que sea la playa más espectacular de Valencia, sino lo fácil que resulta disfrutar de un día de playa sin renunciar a todo lo que tienes alrededor.

¿Qué hacer en la Playa de Las Arenas?

Por supuesto, puedes hacer lo más básico: toalla, baño y unas horas de Mediterráneo. Pero la ubicación de Las Arenas permite montar un plan bastante más completo.

Puedes empezar el día en la playa, dar después un paseo por el Paseo de Neptuno, acercarte hasta La Marina de Valencia y terminar tomando algo frente al puerto.

También puedes continuar caminando hacia la Malvarrosa o hacia El Cabanyal, ya que toda esta zona está bastante bien conectada y puedes recorrerla a pie.

Si te gusta el deporte, en los alrededores encontrarás diferentes instalaciones y actividades relacionadas con el mar, además de espacios para practicar vóley playa y otros deportes.

¿Dónde comer en la Playa de Las Arenas?

Aquí tenemos una de las grandes ventajas de esta playa: no te va a faltar dónde comer.

A lo largo del Paseo de Neptuno encontrarás restaurantes y terrazas donde puedes sentarte a comer frente al Mediterráneo. La oferta es bastante amplia, aunque te recomendamos elegir con un poco de criterio: tener vistas al mar no garantiza que el arroz vaya a ser bueno.

Si quieres probar un buen arroz valenciano sin dejarte un dineral, nosotros echaríamos un vistazo a La Murciana, un restaurante situado en la zona de Las Arenas. Es una opción bastante más asequible que algunos de los restaurantes más conocidos del paseo marítimo y puedes encontrar arroces y otros platos de cocina valenciana. Además, su relación calidad-precio es bastante interesante para estar en una zona tan turística.

Otra alternativa es El Trompo, situado directamente en el paseo marítimo de la Malvarrosa, donde puedes comer frente al mar y encontrar una carta de cocina mediterránea con arroces entre sus propuestas.

Eso sí, nuestro consejo es que no elijas restaurante únicamente por las vistas. En esta zona hay muchísimos locales y los precios pueden subir bastante simplemente por estar frente a la playa. Si buscas específicamente un buen arroz valenciano, merece la pena mirar la carta y las opiniones antes de sentarte.

También puedes caminar unos minutos hasta La Marina, donde encontrarás más opciones gastronómicas.

¿Merece la pena la Playa de Las Arenas?

Sí, sobre todo si buscas comodidad y quieres combinar playa con ambiente y otros planes.

No la elegiríamos por encima de otras playas de Valencia si tu prioridad es encontrar naturaleza, tranquilidad o aguas especialmente cristalinas. Pero si quieres una playa urbana bien situada, con muchos servicios y restaurantes y a un paso de La Marina, Las Arenas cumple perfectamente.

Además, es una buena opción si estás haciendo turismo por Valencia y quieres introducir unas horas de playa en tu viaje sin tener que desplazarte fuera de la ciudad.

Ideal para: playa urbana, restaurantes y terrazas, familias, pasear junto al mar, combinar con La Marina y El Cabanyal y disfrutar del Mediterráneo sin salir de Valencia.

¿Las Arenas o la Malvarrosa?

Esta es una pregunta bastante habitual y la respuesta es sencilla: no esperes una diferencia enorme.

Las dos playas están prácticamente conectadas y comparten características similares. Si tu prioridad es estar cerca de restaurantes, terrazas, el puerto y tener un ambiente más animado, nosotros elegiríamos Las Arenas.

Si prefieres caminar un poco más hacia el norte y tener una sensación algo más abierta de playa, puedes continuar hacia la Malvarrosa.

En realidad, no tienes por qué escoger: puedes empezar en una y terminar en la otra dando un paseo por el litoral.

El Maranti-Consejo 💜

Si quieres combinar playa + La Marina + paseo marítimo + comida, nosotros aprovecharíamos precisamente la ubicación de Las Arenas.

Puedes pasar la mañana en la playa, caminar después hasta La Marina, comer por la zona y terminar la tarde dando un paseo frente al Mediterráneo. Es un plan muy fácil de organizar y no necesitas coger el coche para ir saltando de un sitio a otro.

Y si vas en pleno verano, intenta evitar las horas centrales del día si no llevas sombrilla o algún lugar donde resguardarte del sol. En esta zona la sombra natural es prácticamente inexistente, así que el sol valenciano puede hacerse notar bastante.

Playa de la Patacona

Si buscas una playa cerca de Valencia pero quieres alejarte un poco del ambiente más urbano de la Malvarrosa, nosotros te recomendamos echar un vistazo a la Playa de la Patacona.

Aunque técnicamente se encuentra en Alboraya y no en el término municipal de Valencia, está justo al lado de la Malvarrosa y ambas playas están directamente conectadas. De hecho, puedes caminar de una a otra sin darte prácticamente cuenta de cuándo has cambiado de playa.

La Patacona es una playa muy amplia y abierta, con más de un kilómetro de longitud y unos 110 metros de anchura media. Tiene arena fina, paseo marítimo, duchas, aseos, vigilancia, chiringuitos y diferentes servicios, por lo que tampoco tienes que renunciar a las comodidades de una playa urbana.

Lo que más nos gusta de ella es que, aunque no estamos precisamente en una playa virgen, la sensación suele ser algo más relajada que en las zonas más concurridas de la Malvarrosa.

Eso sí: no esperes encontrar una playa desierta en pleno agosto. El paseo marítimo también se llena, especialmente los fines de semana, y la zona tiene bastante oferta de restaurantes y ocio.

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¿Qué hacer en la Playa de la Patacona?

Lo evidente es disfrutar de la playa: darte un baño, tumbarte en la arena o dar un paseo por la orilla. Pero la Patacona tiene alguna ventaja más.

Puedes recorrer su paseo marítimo, sentarte en alguno de sus chiringuitos o combinar el día de playa con un paseo por la huerta de Alboraya, que empieza a muy poca distancia del litoral. Es un contraste bastante curioso: en unos minutos pasas del Mediterráneo a uno de los paisajes agrícolas más característicos de la zona.

Y hay una estampa bastante peculiar que puedes encontrarte si vas temprano o al atardecer: caballos paseando por la orilla. No es algo que vayas a ver todos los días en una playa urbana y le da bastante personalidad a la zona.

Otra posibilidad es aprovechar para probar una de las cosas más valencianas que puedes hacer por aquí: tomarte una horchata con fartons. Al fin y al cabo, estamos en Alboraya, la localidad especialmente vinculada al cultivo de la chufa y a esta bebida tan típica valenciana.

¿Dónde comer en la Playa de la Patacona?

Aquí tenemos bastante donde elegir. A lo largo del paseo marítimo encontrarás restaurantes, terrazas y chiringuitos, desde opciones informales hasta restaurantes especializados en cocina mediterránea y arroces.

Si quieres comer frente al mar sin buscar algo especialmente sofisticado, La Más Bonita Patacona es una de las opciones más populares de la zona y tiene una carta bastante variada, por lo que funciona bien tanto para desayunar como para comer o tomar algo.

Si lo que buscas es específicamente comer arroz frente al mar, también encontrarás varias arrocerías en el paseo. Una opción que puedes valorar es Casa Patacona, aunque nosotros miraríamos primero la carta y los precios antes de sentarnos: estar frente a la playa siempre tiene un pequeño suplemento.

Y si prefieres algo más sencillo, también encontrarás chiringuitos donde tomar algo sin necesidad de sentarte a hacer una comida larga.

¿La Patacona está menos masificada que la Malvarrosa?

En general, sí puede sentirse algo más tranquila, y esa es precisamente una de las razones por las que nosotros la incluiríamos en esta lista.

Pero ojo con convertir esto en “la playa secreta que nadie conoce”, porque ya no lo es. La Patacona es bastante popular entre los valencianos y durante los fines de semana y los meses de verano el paseo puede estar muy concurrido.

La diferencia está más en que tienes una playa muy ancha y abierta, por lo que puedes encontrar algo más de espacio que en las zonas más concurridas de otras playas urbanas.

El Maranti-Consejo 💜

Si quieres disfrutar de la Patacona con algo más de tranquilidad, nosotros intentaríamos ir entre semana o llegar relativamente temprano. Y si eres más de tardes, el atardecer también es un momento estupendo para pasear por la orilla y quedarte después a tomar algo en alguno de los locales del paseo.

Y ya que has llegado hasta aquí, no te vayas sin probar una horchata con fartons. Estás en Alboraya, así que sería un poco como ir a Nápoles y decir que la pizza no es lo tuyo. 😜

¿Merece la pena la Playa de la Patacona?

Sí. De las playas urbanas de los alrededores de Valencia, es una de las que nosotros recomendaríamos especialmente.

No porque sea una playa paradisíaca (no lo es), sino porque consigue un equilibrio bastante bueno entre amplitud, servicios, restaurantes, ambiente y proximidad a Valencia.

Si quieres una playa cómoda pero no te apetece quedarte exactamente en la zona más urbana de la Malvarrosa, la Patacona es probablemente una apuesta más interesante.

Además, puedes combinarla fácilmente con Alboraya y su huerta, o simplemente pasar el día entre playa, paseo, horchata y algún chiringuito.

Ideal para: pasar el día en la playa, familias, pasear junto al mar, chiringuitos, restaurantes, tomar horchata con fartons y disfrutar de una playa urbana algo más relajada que la Malvarrosa.

L’Albufera: la escapada imprescindible desde Valencia

Si tienes tiempo para salir un poco del centro de la ciudad y buscas otros sitios que ver en Valencia nosotros tenemos un plan que te recomendamos especialmente: acercarte hasta el Parque Natural de l’Albufera.

Y no, no necesitas irte a otra punta de la Comunidad Valenciana. L’Albufera está a pocos kilómetros de la ciudad y puedes llegar fácilmente en transporte público, bicicleta o coche. De hecho, la línea 25 de EMT conecta Valencia con El Palmar y El Perellonet, con paradas en diferentes puntos de la zona.

Lo que vas a encontrar allí tiene poco que ver con la Valencia de la Lonja, el Carmen o la Ciudad de las Artes y las Ciencias. Aquí cambiamos edificios por arrozales, humedales, pequeñas poblaciones de tradición pesquera, barcas tradicionales y una enorme laguna rodeada de naturaleza.

Y precisamente por eso creemos que merece tanto la pena.

¿Qué es l’Albufera?

L’Albufera es un parque natural situado al sur de Valencia y uno de los humedales más importantes de la Comunidad Valenciana. Se trata ni más ni menos que del lago más grande de España.

Su paisaje está estrechamente relacionado con el cultivo del arroz, que durante siglos ha formado parte de la vida y la gastronomía de esta zona. De hecho fue justo aquí donde nació el plato más emblemático de la Comunidad Valenciana: la paella.

También es un espacio de enorme importancia para las aves, especialmente durante los meses de otoño e invierno, cuando llegan numerosas aves acuáticas migratorias.

Pero si tenemos que elegir una sola razón para visitarla, probablemente sería esta:

Aquí puedes entender una parte de Valencia que no vas a encontrar dentro de la ciudad.

El arroz, la pesca, las barracas, las barcas, la huerta y la paella forman parte de una misma historia.

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¿Qué hacer en l’Albufera?

Aquí no necesitas preparar una lista interminable de monumentos. El plan consiste más bien en disfrutar del entorno y bajar un poco el ritmo.

Estas son algunas de las mejores cosas que puedes hacer:

  • Dar un paseo en barca por la laguna (muchos restaurantes incluyen en el menú un paseo en barca al terminar de comer).
  • Recorrer los arrozales.
  • Visitar el pueblo de El Palmar.
  • Probar la típica paella valenciana hecha con carne (normalmente pollo), bajoqueta/ferradura (judías verdes planas) y el tipiquísimo ‘garrofó’ que es una especie de judíon.
  • Hacer alguna ruta a pie o en bicicleta.
  • Acercarte hasta alguno de sus miradores.
  • Ver el atardecer sobre la laguna.
  • Combinar la visita con las playas de El Saler y la Devesa.

Paseo en barca por l’Albufera

Si vas a l’Albufera y no haces un paseo en barca, para nosotros te estás dejando una de las mejores partes de la experiencia.

Las barcas tradicionales, conocidas como albuferencs, te permiten recorrer la laguna y observar el paisaje desde el agua. Es un plan bastante tranquilo y no necesitas ser especialmente amante de la naturaleza para disfrutarlo.

Además, puedes encontrar diferentes embarcaderos y empresas que realizan estos paseos. Nosotros te recomendamos comparar un poco antes de reservar, especialmente si quieres hacerlo al atardecer.

Y aquí hay una diferencia importante: no todos los paseos son exactamente iguales. Algunos son más turísticos, otros tienen explicaciones sobre el parque y otros se centran simplemente en disfrutar del paisaje.

Como te mencionábamos hace un momento, en muchos restaurantes incluyen el paseo en barca, por lo que puede ser un plan perfecto ir a comer y después disfrutar de un paseíto en barca por un entorno que es una auténtica preciosidad.

El Palmar: el pueblo más famoso de l’Albufera

Si hablamos de l’Albufera, tarde o temprano acabaremos hablando de El Palmar.

Este pequeño pueblo de tradición pesquera y arrocera es uno de los lugares más conocidos del parque y probablemente el sitio más habitual para combinar la visita a la Albufera con una buena comida.

Y aquí viene uno de los grandes atractivos gastronómicos de la zona: la paella valenciana.

La relación entre l’Albufera y el arroz no es casualidad. Los arrozales forman parte del paisaje del parque y El Palmar se ha convertido en uno de los lugares clásicos para probar arroces valencianos. También puedes encontrar platos tradicionales de la zona como el all i pebre, elaborado tradicionalmente con anguila.

Si quieres convertir la excursión en un plan completo, nosotros haríamos algo muy sencillo:

Paseo por los alrededores → comida en El Palmar → paseo en barca → atardecer.

Y ya tienes prácticamente el día hecho.

El atardecer en l’Albufera

Aquí sí que vamos a ser un poquito insistentes: si puedes organizar tu visita para coincidir con el atardecer, hazlo.

El paisaje cambia completamente cuando empieza a bajar el sol y la luz se refleja sobre la laguna y los arrozales.

Puedes verlo desde tierra, pero una de las experiencias más bonitas es hacerlo desde una barca en la laguna.

Eso sí, ten en cuenta que el famoso “atardecer mágico sobre l’Albufera” también tiene su parte de realidad: si vas en temporada alta buscando estar completamente solo, probablemente no va a ocurrir. Es un plan bastante conocido y los puntos más populares pueden llenarse.

Aun así, creemos que merece muchísimo la pena.

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¿Dónde comer en l’Albufera?

Aquí tenemos que hacer una pequeña advertencia.

No te recomendamos elegir restaurante simplemente porque esté en El Palmar. Es una zona muy turística y hay bastantes restaurantes, pero eso no significa que todos sean igual de interesantes.

Algunos que están muy bien son Arrocería Maribel, El Rek, El Graner o Bon Aire.

Otra posibilidad es buscar un restaurante con vistas al entorno de la laguna. La oficina de turismo, por ejemplo, recomienda Nou Racó por su ubicación junto al lago.

El Maranti-Consejo 💜: si quieres comer paella en El Palmar, reserva con antelación, especialmente si vas en fin de semana. Y no te obsesiones con encontrar “la mejor paella de l’Albufera”: lo importante es elegir un restaurante con buenas referencias y pedir el arroz con el tiempo suficiente, porque una paella hecha como toca no sale de la cocina en diez minutos.

¿Se puede visitar l’Albufera sin coche?

Sí. Y esto es importante porque muchas personas creen que necesitan alquilar un coche para hacer la excursión.

Puedes llegar desde Valencia en autobús y también existe la posibilidad de utilizar bicicleta, ya que hay itinerarios ciclistas que conectan la ciudad con la zona.

Si quieres organizarlo por tu cuenta, puedes ir hasta El Palmar y desde allí contratar el paseo en barca y comer en alguno de los restaurantes de la zona.

También existen excursiones organizadas desde Valencia que combinan el desplazamiento con el paseo en barca.

¿Cuánto tiempo necesitas para visitar l’Albufera?

Nosotros reservaríamos medio día como mínimo, aunque si tienes tiempo merece mucho más la pena dedicarle una jornada tranquila.

En unas horas puedes hacer un paseo en barca, comer en El Palmar y dar una vuelta por los alrededores.

Si quieres añadir alguna ruta a pie o en bicicleta, visitar otros puntos del parque o terminar viendo el atardecer, entonces puedes dedicarle prácticamente todo el día.

¿Merece la pena visitar l’Albufera?

Sí. Mucho.

De hecho, si tienes tres días o más en Valencia, nosotros creemos que es una de las excursiones que más merece la pena añadir a tu viaje.

No porque vayas a encontrar monumentos espectaculares cada dos pasos, sino precisamente por lo contrario: porque te permite salir del ambiente urbano y conocer un paisaje que forma parte de la identidad de Valencia.

Eso sí, si tienes solamente un día en la ciudad, nosotros priorizaríamos primero el centro histórico y los grandes imprescindibles. L’Albufera puede esperar a una visita más larga.

Pero si tienes tiempo, haznos caso: reserva unas horas para salir de la ciudad, comer un buen arroz, subirte a una barca y ver cómo cae el sol sobre la laguna.

Es una de esas excursiones en las que Valencia deja de ser simplemente una ciudad que visitas y empieza a convertirse en un lugar que entiendes.

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Valencia para amantes de la historia

Si eres de los que disfrutan descubriendo la historia de una ciudad mientras la recorres, Valencia te va a dar bastante juego.

Y es que estamos hablando de una ciudad con más de 2.000 años de historia. Por aquí han pasado romanos, visigodos, musulmanes y cristianos, y todos ellos han ido dejando su huella en las calles, los edificios y hasta en el subsuelo de la ciudad.

Lo interesante es que no necesitas entrar en un museo para encontrar historia en Valencia. Muchas veces basta con caminar por Ciutat Vella y saber dónde mirar.

L’Almoina: viajar hasta la Valentia romana

Si quieres entender cómo empezó todo, nosotros comenzaríamos por l’Almoina.

Este museo arqueológico se encuentra junto a la Catedral y conserva restos de las diferentes ciudades que se han ido construyendo sobre la antigua Valentia romana.

Puedes caminar entre restos de calles, edificios, termas y otros espacios que pertenecieron a diferentes épocas, desde la fundación romana de la ciudad hasta el periodo medieval.

Es probablemente una de las visitas que mejor nos permite ver físicamente las diferentes capas de historia de Valencia.

El Maranti-Consejo 💜: si te interesa especialmente la historia romana, no te limites a hacer la visita rápidamente. Aquí merece la pena dedicar un poco de tiempo a entender qué estás viendo, porque de lo contrario puedes encontrarte simplemente mirando piedras sin saber muy bien qué tienes delante. 😜

Catedral de Valencia

La Catedral de Valencia es otro imprescindible para entender la evolución histórica de la ciudad.

Su construcción comenzó en el siglo XIII, después de la conquista cristiana de Valencia por Jaume I, sobre el espacio que anteriormente había ocupado la mezquita mayor de Balansiya, la Valencia árabe.

Y lo curioso es que no encontrarás un edificio de un único estilo: románico, gótico, renacentista, barroco y neoclásico se mezclan en diferentes partes de la Catedral como consecuencia de las reformas realizadas a lo largo de los siglos.

Además, en su interior se encuentra una de las reliquias más famosas relacionadas con Valencia: el Santo Cáliz, que la tradición identifica con el cáliz utilizado por Jesús en la Última Cena.

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Tribunal de las Aguas de Valencia

Y hablando de la catedral, hay una tradición valenciana que tiene lugar en una de las puertas del templo y que nos parece especialmente curiosa porque sigue funcionando prácticamente como lo hacía hace mil años: el Tribunal de las Aguas de la Vega de Valencia.

Este tribunal tiene sus orígenes en los sistemas de regadío de época andalusí y se encarga de resolver los conflictos relacionados con el uso del agua entre los regantes de la huerta valenciana. Lo más sorprendente es que sus sesiones siguen celebrándose públicamente y en valenciano.

Cada jueves a las 12:00, salvo festivos, los ocho síndicos que forman el Tribunal se reúnen en la Puerta de los Apóstoles de la Catedral de Valencia para escuchar y resolver las denuncias relacionadas con el agua de riego.

Y aquí viene el dato que hace que todavía nos parezca más interesante: en 2009 fue reconocido por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, dentro de la inscripción de los Tribunales de Regantes del Mediterráneo español.

La sesión es bastante breve y no necesitas pagar una entrada para acercarte a verla. Simplemente tienes que estar allí el jueves a mediodía.

El Maranti-Consejo 💜

Si tu visita a Valencia coincide con un jueves, intenta organizar tu recorrido por Ciutat Vella para estar a las 12:00 en la Puerta de los Apóstoles. Puedes combinarlo perfectamente con la Catedral, el Miguelete, l’Almoina y la Plaza de la Virgen, así que prácticamente no tendrás que desviarte de tu ruta.

Lonja de la Seda

Si quieres conocer la importancia que tuvo Valencia como ciudad comercial, tienes que entrar en la Lonja de la Seda.

Construida entre finales del siglo XV y principios del XVI, es uno de los grandes ejemplos del gótico civil europeo y refleja la enorme actividad comercial que vivía Valencia durante su época de mayor esplendor.

Su impresionante Salón de Contratación, con sus columnas helicoidales, es probablemente el espacio que más te llamará la atención. La Lonja fue además declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1996.

Y sí: aunque la fachada ya es espectacular, nosotros entraríamos. El interior es lo que realmente te permite entender la importancia que tuvo este edificio (recuerda que apenas cuesta 2€).

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Torres de Serranos

Las Torres de Serranos son uno de los restos más importantes de las antiguas murallas medievales de Valencia.

Fueron construidas a finales del siglo XIV y funcionaban como una de las principales puertas de entrada a la ciudad. Hoy puedes subir a sus torres y disfrutar de unas vistas bastante interesantes del centro histórico y del Jardín del Turia.

Y aquí tenemos una curiosidad histórica bastante menos conocida: durante la Guerra Civil Española, las Torres de Serranos se utilizaron para proteger numerosas obras de arte del Museo del Prado, que fueron trasladadas desde Madrid para mantenerlas a salvo de los bombardeos.

El Maranti-Consejo 💜

Si vas a visitar las Torres de Serranos, combina la visita con un paseo por el barrio del Carmen. Están prácticamente pegadas y así entiendes mucho mejor cómo era la Valencia medieval.

Torres de Quart

Las Torres de Quart son otra de las antiguas puertas de la muralla medieval. Y si te acercas a ellas, fíjate en sus paredes: todavía pueden verse las marcas de los impactos de los cañonazos que recibió la ciudad durante diferentes conflictos.

A diferencia de las Torres de Serranos, las Torres de Quart tienen un aspecto algo más austero y defensivo. Precisamente por eso, nos parecen especialmente interesantes si quieres imaginar cómo era una ciudad amurallada.

Además, están también en el entorno del Carmen, por lo que puedes incluirlas fácilmente durante tu recorrido por el centro histórico.

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El barrio del Carmen

Y aquí no hablamos de un monumento concreto, sino de caminar por una parte de la historia de Valencia.

El barrio del Carmen se encuentra en pleno corazón de Ciutat Vella y conserva restos de diferentes épocas: murallas musulmanas, trazado medieval, antiguos conventos, palacios, iglesias y edificios que han ido transformándose con el paso de los siglos.

Una de las cosas que más nos gusta es que no necesitas seguir una ruta perfectamente marcada. Puedes recorrer sus calles y descubrir poco a poco los diferentes vestigios que han quedado repartidos por el barrio.

Eso sí, no esperes encontrar un barrio medieval intacto. El Carmen es un barrio vivo, con bares, restaurantes, arte urbano y mucha vida nocturna. Y precisamente esa mezcla entre historia y vida actual es parte de su encanto.

Museo de Historia de Valencia

Si quieres ordenar cronológicamente todo lo que has ido viendo por la ciudad, el Museo de Historia de Valencia es una visita muy interesante.

El museo recorre la evolución de Valencia desde su fundación romana hasta prácticamente la actualidad, utilizando objetos, recreaciones y recursos audiovisuales para explicar cómo fue cambiando la ciudad.

Y aquí tenemos un pequeño aliciente: el museo se encuentra en un antiguo depósito de aguas construido a finales del siglo XIX, un espacio bastante peculiar que ya merece una visita por sí mismo.

El Maranti-Consejo 💜

Nosotros no intentaríamos visitar todos los museos históricos de Valencia durante el mismo viaje. Si ya has estado en l’Almoina, por ejemplo, puedes elegir el Museo de Historia si quieres profundizar más. Mejor disfrutar de dos visitas con calma que acumular cinco sin enterarte de nada.

Y una más: San Juan del Hospital

Aunque no aparezca en las listas más habituales de “lugares históricos de Valencia”, nosotros añadiríamos San Juan del Hospital.

Esta iglesia fue fundada en el siglo XIII por la Orden de San Juan de Jerusalén y conserva algunos de los vestigios medievales más interesantes de la ciudad.

Además del templo, encontrarás restos relacionados con el antiguo cementerio medieval y un conjunto funerario, lo que permite hacerse una idea bastante más tangible de cómo era Valencia durante la Edad Media.

No es una visita imprescindible para todo el mundo, pero si realmente te interesa la historia, nosotros sí la incluiríamos.


Una ruta para descubrir la historia de Valencia

Si quieres convertir todas estas visitas en una ruta, nosotros haríamos:

L'Almoina → Catedral → Plaza de la Virgen → Lonja de la Seda → Torres de Serranos → Barrio del Carmen → Torres de Quart → San Juan del Hospital.

Y si tienes más tiempo, añadiríamos el Museo de Historia de Valencia.

Así podrás recorrer Valencia siguiendo prácticamente 2.000 años de historia, desde la Valentia romana hasta la ciudad que conocemos hoy.

Y lo mejor es que no hace falta imaginar que la historia está encerrada en los museos: en Valencia muchas veces está literalmente bajo tus pies.

Valencia modernista

Cuando pensamos en Valencia solemos pensar en la Catedral, la Lonja, las playas o la Ciudad de las Artes y las Ciencias. Pero hay otra Valencia que merece muchísimo la pena descubrir: la Valencia modernista.

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Entre finales del siglo XIX y principios del XX, la ciudad vivió una importante transformación urbanística y arquitectónica. El resultado lo encontramos especialmente en el Ensanche y el centro, donde todavía podemos descubrir fachadas llenas de cerámica, hierro forjado, motivos vegetales, vidrieras y una ornamentación que hace que pasear mirando hacia arriba sea casi obligatorio.

Y aquí viene lo mejor: no necesitas entrar en todos estos edificios para disfrutarlos. Muchos son viviendas particulares y lo realmente interesante está en sus fachadas.

Mercado Central

Empezamos por uno de los grandes imprescindibles del modernismo valenciano: el Mercado Central.

El edificio actual se construyó a principios del siglo XX y combina una espectacular estructura de hierro con cerámica, vidrieras y elementos decorativos inspirados en la tradición valenciana.

Pero además de ser precioso, sigue siendo un mercado de verdad. Aquí encontrarás puestos de frutas, verduras, carnes, pescados, embutidos, quesos y productos típicos valencianos.

Es decir, no estamos ante un edificio convertido en atracción turística: la gente de Valencia sigue viniendo aquí a hacer la compra.

El Maranti-Consejo 💜

Intenta visitarlo por la mañana y, si quieres vivirlo de verdad, no te limites a hacer fotos. Date una vuelta por los puestos y aprovecha para probar o comprar algún producto local.

Estación del Norte

A pocos minutos encontramos otro de nuestros edificios modernistas favoritos: la Estación del Norte.

Fue diseñada por Demetrio Ribes e inaugurada en 1917, y es uno de los mejores ejemplos del modernismo valenciano con influencias de la Secesión Vienesa.

Su fachada ya merece una buena mirada, pero el interior es todavía más interesante. Cerámica, mosaicos, hierro, madera y motivos relacionados con la agricultura valenciana aparecen por todas partes.

Y puedes entrar gratuitamente al vestíbulo aunque no tengas que coger ningún tren.

El Maranti-Consejo 💜

Entra y mira hacia arriba. De verdad. Es muy fácil pasar por delante de la Estación del Norte pensando que ya la has visto cuando en realidad te has perdido buena parte de lo mejor.

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Mercado de Colón

Nos desplazamos ahora hasta el Ensanche para encontrar el Mercado de Colón, diseñado por el arquitecto Francisco Mora y construido entre 1914 y 1916.

Su enorme estructura de hierro y ladrillo, junto con la decoración cerámica, lo convierte en uno de los ejemplos más representativos del modernismo valenciano.

Eso sí, aquí tenemos una diferencia respecto al Mercado Central: ya no funciona como mercado tradicional.

Actualmente encontrarás principalmente restaurantes, cafeterías y otros establecimientos, por lo que es un buen lugar para hacer una parada durante nuestra ruta.

Y la entrada es gratuita, así que podemos acercarnos simplemente para disfrutar del edificio.

Casa Judía

Ahora viene uno de nuestros favoritos y, probablemente, uno de los edificios que más te llamará la atención si haces esta ruta.

La Casa Judía, situada en la calle Castellón, fue construida en 1930 por el arquitecto Juan Guardiola y es uno de los mejores ejemplos del art déco valenciano.

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Aquí hacemos una pequeña puntualización: no es modernismo en sentido estricto, pero nosotros la incluiríamos igualmente en una ruta dedicada a la arquitectura modernista y art déco de Valencia porque está muy cerca de otros edificios de la ruta y merece muchísimo la pena.

Su fachada es una auténtica explosión de formas, colores y referencias orientales, con influencias árabes, egipcias e hindúes.

Y sí, hay un detalle que probablemente te llame especialmente la atención: la estrella de David sobre la entrada, que es la razón por la que popularmente se conoce como Casa Judía.

No se puede visitar por dentro, pero sinceramente, no hace falta. La fachada es la protagonista.

Casa de los Dragones

Y seguimos con otra fachada que hace que sea imposible no levantar la cabeza.

La Casa de los Dragones, en la calle Sorní, es uno de los edificios más curiosos del Ensanche valenciano.

Fue diseñada por el arquitecto José María Manuel Cortina a principios del siglo XX y recibe su nombre por los dragones que aparecen integrados en su ornamentación.

Pero si te fijas bien, descubrirás muchos más detalles: elementos fantásticos, motivos vegetales, animales y una decoración muy característica de la arquitectura de Cortina.

Es una parada rápida porque, al igual que ocurre con la Casa Judía, lo interesante está en la fachada.

El Maranti-Consejo 💜

No vayas buscando únicamente los edificios que te hemos señalado. Mientras recorres el Ensanche, mira también los edificios que tienes alrededor. Hay muchísimas fachadas interesantes que no aparecen en las listas turísticas.

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Palacio del Marqués de Dos Aguas

Y terminamos con uno de los edificios más espectaculares de Valencia.

El Palacio del Marqués de Dos Aguas no es un edificio modernista (su origen es muy anterior), pero creemos que merece aparecer en esta ruta por su enorme interés arquitectónico y artístico.

Su espectacular fachada rococó, con la portada de alabastro y las figuras de los dos atlantes, es una de esas cosas que hay que ver en persona para apreciar realmente todos sus detalles.

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Además, en su interior se encuentra el Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias González Martí, por lo que puedes aprovechar para entrar y conocer también las antiguas estancias del palacio.

Aquí, por tanto, hacemos otra pequeña mezcla de estilos: no todo lo bonito de esta ruta tiene que ser modernista. 😉

Casa Ferrer

En la calle Cirilo Amorós encontramos la Casa Ferrer, una de las obras más interesantes del modernismo valenciano.

Fue diseñada por Vicente Ferrer y construida a principios del siglo XX. Su arquitectura está muy influenciada por la Secesión Vienesa, con una composición mucho más geométrica y elegante que el modernismo más ornamental que solemos imaginar.

Aquí tampoco necesitamos entrar: lo interesante para nuestra ruta es la fachada.

Gran Vía del Marqués del Turia

La Gran Vía del Marqués del Turia es una auténtica sucesión de edificios espectaculares.

Uno de los que merece especialmente nuestra atención es la Casa Chapa, situada en el número 69-71 y extendiéndose también hacia la Plaza de Cánovas y la calle Grabador Esteve.

Es un enorme conjunto residencial construido en 1916 que combina elementos del Art Nouveau y de la Secesión Vienesa. Su fachada es larguísima, con balcones, miradores, ornamentación y unos característicos remates ondulantes.

Aquí sí te recomendamos algo muy sencillo:

camina por la Gran Vía mirando hacia arriba.

Porque la Casa Chapa no es ni mucho menos el único edificio que merece nuestra atención.

Finca Roja

Si te apetece hacer un pequeño desvío, puedes acercarte también hasta la Finca Roja, en la zona de Jesús.

Se trata de otra de esas construcciones que hacen que Valencia parezca por momentos una ciudad completamente diferente.

Construida a finales de los años 20 por Enrique Viedma, recibe su nombre por el uso predominante del ladrillo rojo en sus fachadas. Sus torreones, miradores y detalles de cerámica verde hacen que sea fácilmente reconocible.

Eso sí: esta ya nos queda algo más alejada de la ruta principal, así que si solo tienes tres días y vas justo de tiempo, nosotros la dejaríamos como opcional.


Nuestra ruta por la Valencia modernista

Si quieres descubrir estos edificios por tu cuenta, nosotros haríamos una ruta bastante sencilla:

Estación del Norte → Casa Judía → Mercado Central → Casa de los Dragones → Mercado de Colón → Palacio del Marqués de Dos Aguas  Casa Ferrer  Gran Vía del Marqués del Turia

Aunque el orden puede variar dependiendo de dónde empieces y de qué otros lugares quieras visitar ese día.

El Maranti-Consejo 💜

Esta es una de esas rutas en las que no necesitas entrar en todos los edificios ni pagar entradas constantemente. Ponte calzado cómodo, prepara el cuello para mirar hacia arriba y disfruta de la arquitectura. Muchas de las joyas más bonitas de la Valencia modernista están simplemente ahí, en plena calle, esperando a que te fijes en ellas.

Y una última cosa: no confundas “modernista” con “antiguo”. En Valencia encontrarás edificios de épocas y estilos muy diferentes prácticamente puerta con puerta. Precisamente esa mezcla es una de las cosas que hace tan interesante recorrer el centro y el Ensanche.

Valencia alternativa: lugares menos conocidos

Si ya has recorrido los grandes imprescindibles de Valencia y quieres salirte de la ruta turística más habitual, ha llegado el momento de buscar esos pequeños detalles que hacen que la ciudad sea mucho más interesante.

Porque Valencia no se acaba en la Catedral, la Lonja y la Ciudad de las Artes y las Ciencias. Hay fachadas curiosas, historias escondidas, refugios de la Guerra Civil, arte urbano y rincones que puedes pasar por delante sin darte cuenta de que están ahí.

Y aquí sí queremos hacer una distinción: no todo lo que aparece en las listas de “lugares secretos de Valencia” merece realmente un desvío. Nosotros nos hemos quedado con aquellos que creemos que aportan algo diferente a tu visita.

La Casa de los Gatos

En pleno barrio del Carmen, concretamente en la calle Museo, encontrarás uno de esos detalles que probablemente pasarías por alto si nadie te lo señala.

La Casa de los Gatos es una diminuta fachada construida en 2003 por el artesano y escultor valenciano Alfonso Yuste Navarro. Tiene puerta, ventanas, balcón, tejado, una pequeña fuente… todo a escala minúscula. Su origen está relacionado con una colonia de gatos que entraba por un agujero en el solar donde el artista tenía su taller.

Hoy es uno de los rincones más curiosos del Carmen y, además, verla es completamente gratis.

No vas a necesitar media hora para visitarla: simplemente localízala mientras recorres el barrio, agáchate un poco y fíjate en todos los detalles.

El Maranti-Consejo 💜

Apunta la dirección antes de salir. Es tan pequeña que puedes pasar literalmente por delante y no verla.

La Estrecha

Otro de esos rincones curiosos de Valencia está en la Plaza Lope de Vega, detrás de la iglesia de Santa Catalina.

Aquí encontramos La Estrecha, una antigua finca cuya fachada mide 1,07 metros de ancho (sí, sí, da gracias que cabe una cama de 90. Ahora eso sí, sin mesitas de noche). Durante años fue conocida como una de las casas más estrechas de Europa.

Eso sí, hay que hacer una pequeña aclaración: hoy ya no funciona como una casa independiente, ya que su interior fue unido a uno de los edificios colindantes.

¿Merece la pena cruzar Valencia exclusivamente para verla? Sinceramente, no.

¿Merece la pena detenerte cinco minutos si estás recorriendo la Plaza Redonda, Santa Catalina y el centro histórico? Absolutamente.

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Las gárgolas de la Lonja

Probablemente hayas visto la Lonja de la Seda, pero… ¿te has fijado alguna vez en sus gárgolas?

Pues deberías.

Al levantar la vista encontrarás un auténtico catálogo de criaturas fantásticas, animales, monstruos y figuras bastante más irreverentes de lo que esperarías encontrar en un edificio gótico del siglo XV.

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Algunas tienen incluso connotaciones sexuales o escatológicas bastante evidentes, y existen diferentes interpretaciones sobre el significado de estas representaciones.

No sabemos si los escultores medievales querían lanzar un mensaje moral, representar los vicios o simplemente divertirse un poco mientras trabajaban. Y sinceramente, esa incertidumbre es parte de la gracia.

¿Quieres saber que significado tenían muchas de ellas? Descúbrelo en esta visita guiada por la lonja de la seda.

El Maranti-Consejo 💜

Cuando visites la Lonja, no mires solamente las columnas y los techos. Sal al exterior y dedica unos minutos a buscar las gárgolas. Algunas son bastante difíciles de localizar.

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Los refugios de la Guerra Civil

Esta es una de las propuestas de esta lista que más nos interesa si quieres conocer la Valencia menos turística y más histórica.

Durante la Guerra Civil, Valencia llegó a ser durante un tiempo la capital de la República y la ciudad tuvo que construir una importante red de refugios antiaéreos para proteger a la población de los bombardeos.

Todavía quedan vestigios de aquellos refugios repartidos por la ciudad. Algunos se encuentran señalizados, entre ellos los de las calles Serranos, Alta y Espada.

No es una visita “bonita” en el sentido turístico de la palabra, y precisamente por eso creemos que merece estar aquí. Es una forma de acercarnos a una parte mucho más reciente y dura de la historia de Valencia.

Eso sí, antes de ir comprueba si el refugio concreto está abierto a visitas, porque no todos los vestigios que quedan en la ciudad son visitables libremente.

Street art en el Carmen

Si te gusta el arte urbano, no necesitas entrar en ningún museo para encontrarlo.

El barrio del Carmen se ha convertido en uno de los lugares más interesantes para descubrir street art en Valencia, con murales y pequeñas intervenciones repartidas por sus calles.

Y aquí nuestra recomendación es precisamente no darte una ruta cerrada.

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Parte de la gracia consiste en caminar sin demasiadas prisas, mirar fachadas, persianas y paredes y descubrir qué ha aparecido desde la última vez que alguien pasó por allí.

Además, el arte urbano cambia constantemente: una obra puede desaparecer y otra ocupar su lugar meses después.

Por eso, si buscas “street art Valencia”, encontrarás diferentes rutas y mapas, pero nosotros preferimos que lo conviertas en una especie de búsqueda mientras recorres el Carmen.

El Cabanyal más allá de la playa

Y si quieres descubrir una Valencia realmente diferente, nos vamos al Cabanyal.

Eso sí: aquí no queremos repetir el tópico de “barrio de pescadores lleno de casas bonitas” y ya está.

El Cabanyal-Canyamelar conserva un conjunto histórico muy particular, con casas bajas, fachadas de azulejos y arquitectura popular de tradición marinera. El barrio está reconocido como Bien de Interés Cultural y conserva uno de los conjuntos históricos más valiosos de la ciudad.

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Nuestra recomendación es recorrerlo a pie y sin una ruta demasiado rígida, especialmente por calles como Sant Pere, La Reina o Escalante, donde puedes encontrar algunos de los ejemplos más interesantes de arquitectura popular.

Y aquí también vamos a ser sinceros: el Cabanyal no es un museo al aire libre ni todas sus calles son igualmente bonitas. Hay zonas muy cuidadas y otras bastante más deterioradas. Precisamente esa mezcla forma parte de la realidad del barrio.

Pero si quieres conocer una Valencia menos monumental y más cotidiana, sí creemos que merece la pena.

El Maranti-Consejo 💜

No vengas únicamente a hacerte una foto delante de dos fachadas de azulejos. Pasea, observa los pequeños comercios, las casas y la estructura del barrio. Es ahí donde realmente está su personalidad.

Perderse por Ciutat Vella

Y esta última recomendación puede parecer demasiado sencilla, pero para nosotros es fundamental.

Si ya has visto los grandes monumentos, deja el mapa durante un rato y piérdete por Ciutat Vella.

Callejuelas del Carmen, pequeñas plazas, antiguos portales, patios, fachadas, restos de muralla, comercios tradicionales… Hay muchísimos detalles que no tienen un nombre propio ni aparecen en una lista de “10 cosas que ver”, pero que hacen que pasear por Valencia sea interesante.

Y eso es precisamente lo que buscamos cuando hablamos de Valencia alternativa: no necesariamente lugares secretos a los que nadie llega, sino otra manera de mirar la ciudad.

El Maranti-Consejo 💜

Reserva un par de horas de tu viaje para caminar sin una ruta cerrada. Guarda el móvil, mira alrededor y entra por esa calle que normalmente pasarías de largo. A veces el mejor rincón de Valencia es precisamente el que no habíamos pensado visitar.

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¿Quieres descubrir todavía más rincones?

Y por si estos lugares te parecen pocos, tenemos otra guía dedicada exclusivamente a las joyas ocultas de Valencia, donde hemos reunido más rincones curiosos y menos conocidos para que sigas descubriendo la ciudad más allá de los imprescindibles.

Porque una vez que empiezas a mirar Valencia con otros ojos, te das cuenta de que tiene bastantes más secretos de los que parece.

Qué comer en Valencia: platos y productos que tienes que probar

Si hay algo que nos gusta especialmente de Valencia es que comer aquí forma parte del viaje.

Y no hablamos solamente de la paella. La gastronomía valenciana tiene una cantidad enorme de platos y productos propios que merece la pena descubrir: arroces, almuerzos contundentes (y con almuerzos no nos referimos a la comida que se hace a las 2 de la tarde. En Valencia l’esmorzar es toda una filosofía de vida), horchata, dulces, productos de la huerta, pescados…

Así que, si estás preparando un viaje a Valencia, apunta estos cuatro imprescindibles gastronómicos. Y una advertencia: no hace falta que los pruebes todos en la misma comida. Tu estómago te lo agradecerá.

Paella valenciana

Empezamos por el plato que probablemente ya estabas esperando.

La paella valenciana es mucho más que un arroz con cosas. Y aquí conviene aclararlo porque fuera de Valencia existe bastante confusión con lo que realmente llamamos paella valenciana.

La receta tradicional lleva pollo, conejo, garrofó, ferradura (judía verde plana), tomate, aceite de oliva, agua, azafrán y arroz. Dependiendo de la zona y de la receta familiar, también pueden aparecer otros ingredientes como los caracoles.

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Lo que no vas a encontrar en una paella valenciana tradicional es chorizo, por ejemplo. Y tampoco marisco. Si lleva marisco, estamos hablando de otro tipo de paella o de otro arroz.

Además, la paella tiene una característica que para nosotros es fundamental: se cocina en la propia paella (de ahí el nombre del plato) y necesita su tiempo. Por eso, si un restaurante te ofrece una paella en diez minutos, nosotros desconfiaríamos bastante.

Y aquí va otra cosa que quizá no sabías: aunque hoy puedes encontrar paella prácticamente en cualquier rincón de Valencia, su origen está estrechamente ligado a las zonas rurales y a los arrozales de l’Albufera. No es casualidad que muchos de los restaurantes que consideramos interesantes para comer arroz estén precisamente fuera del centro turístico.

¿Dónde comer una buena paella valenciana?

Nosotros te recomendaríamos echar un vistazo a Arrosseria Flor de València, en la zona de Camins al Grau. No es el típico restaurante que aparece en todas las listas turísticas del centro.

Eso sí, vamos a ser claros con el precio: no es una opción económica. Su menú de mediodía ronda actualmente los 35 € por persona, aunque incluye entrantes, arroz, postre, café y bebida.

Si buscas una experiencia gastronómica más especial y no te importa pagar un poco más, puede ser una buena elección.

El Maranti-Consejo 💜

Si quieres probar una auténtica paella valenciana, pídela para comer, no para cenar, y reserva con antelación. En Valencia la paella es un plato de mediodía y, además, muchos restaurantes necesitan que la encargues previamente.

Y, por favor, no tengas prisa. Una buena paella no debería aparecer en tu mesa cinco minutos después de pedirla.

L’Esmorzaret: el desayuno valenciano que tienes que probar

Si quieres comer como un valenciano, hay algo que tienes que probar al menos una vez: l’esmorzaret.

Como os mencionábamos hace un momento, el almuerzo en Valencia no es lo que muchos creen. Se trata de una comida contundente que se toma normalmente a media mañana y que suele incluir un bocadillo generoso, bebida, café y los famosos gasto o acompañamientos, como aceitunas y cacahuetes.

Los bocadillos pueden llevar prácticamente de todo: tortilla, carne, embutido, longaniza, sepia, lomo, habas… Y cada bar tiene sus propias especialidades.

Es una costumbre muy valenciana y, sinceramente, nos parece uno de los planes gastronómicos más divertidos que puedes hacer en Valencia.

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¿Dónde probar un buen esmorzar?

Aquí nos alejamos completamente de los restaurantes turísticos y te recomendamos Bar Cremaet, en la avenida del Port.

Es un local muy conocido entre los aficionados l’esmorzaret y tiene una carta específica de almuerzos, además de terraza. Entre sus especialidades está el bocadillo Top Musafes 3.0 y, por supuesto, el cremaet para terminar. El almuerzo completo cuesta alrededor de 6,50 €.

Y sí: aquí puedes permitirte comer un bocadillo bastante contundente a media mañana y después preguntarte por qué no tienes hambre a la hora de comer. Es parte de la experiencia.

Aunque te recomendamos este, tienes que tener en cuenta que l’esmorzar es de lo más típico en la capital del Turia, por lo que prácticamente en cualquier bar o restaurante por la mañana lo encontrarás.

El Maranti-Consejo 💜

Intenta ir entre las 9:00 y las 11:30 de la mañana. L’esmorzaret tiene su momento y no es exactamente lo mismo sentarte a las cuatro de la tarde a comer un bocadillo que vivir el ritual como lo hacen los valencianos.

Horchata y fartons

Si hay una bebida que tienes que probar en Valencia, es la horchata de chufa.

Se prepara con chufa, agua y azúcar y, aunque hoy podemos encontrarla prácticamente en cualquier cafetería, nosotros te recomendamos buscar una horchatería especializada.

Y aquí hay otra combinación que no deberías pasar por alto: horchata + fartons.

Los fartons son esos dulces alargados, esponjosos y ligeramente glaseados que tradicionalmente se mojan en la horchata. Y sí, sabemos que probablemente acabarás pringándote un poco. No pasa nada. Se trata de eso.

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¿Dónde tomar horchata en Valencia?

Si quieres probarla en pleno centro histórico, tienes opciones clásicas como Santa Catalina, pero nosotros te proponemos algo un poco diferente.

Horchatería Els Sariers es una opción muy interesante si quieres salir de los lugares más turísticos. Está en la zona de Benimaclet, en el límite con Alboraya, y su tradición está directamente vinculada al cultivo de la chufa: la familia cuenta con cultivo propio en la huerta de Alboraya desde finales del siglo XIX.

Y si tienes tiempo para salir un poquito de Valencia, nosotros haríamos algo todavía mejor: ir hasta Alboraya, la localidad que históricamente está más vinculada al cultivo de la chufa y a la tradición horchatera.

Allí puedes encontrar horchaterías tradicionales y, además, conocer un paisaje de huerta que difícilmente vas a descubrir si te quedas únicamente en el centro de Valencia.

El Maranti-Consejo 💜

Si visitas Valencia en verano, prueba la horchata granizada. Si hace calor, es probablemente una de las mejores cosas que puedes tomar después de caminar durante horas por la ciudad.

Y si nunca has probado una horchata artesanal, intenta hacerlo. La diferencia con algunas versiones industriales es bastante notable.

La fideuà

Aunque muchas veces la encontramos compartiendo protagonismo con la paella, la fideuà tiene su propia historia y personalidad.

Y aquí queremos hacer una pequeña precisión: si quieres probar la fideuà más tradicional, nosotros no nos quedaríamos únicamente en Valencia capital.

La Fideuà de Gandia nació en el entorno marinero del Grau de Gandia y se ha convertido en uno de los grandes platos gastronómicos de La Safor (la comarca de Gandía, al sur de la provincia). Su receta tradicional utiliza fideo nº4, fumet de pescado y una base marinera muy concreta.

De hecho, la tradición sigue muy viva: todos los años se celebra el Concurso Internacional de Fideuà de Gandia, donde restaurantes de diferentes lugares compiten por preparar la mejor fideuà.

Por eso, si tienes tiempo para hacer una excursión desde Valencia, Gandia puede ser una opción fantástica para combinar gastronomía y costa.

Si no quieres salir de Valencia, tampoco tienes que renunciar a ella. Aquí también encontrarás restaurantes que preparan fideuà, pero nosotros te recomendamos fijarte en que se trate de una elaboración hecha en el momento y no de un plato preparado de antemano.

El Maranti-Consejo 💜: si vas a pedir fideuà, pregunta primero para cuántas personas es la ración y cuánto tarda en salir. Igual que ocurre con la paella, una buena fideuà necesita su tiempo.

Y si eres especialmente fan de este plato, guarda en favoritos el Concurso Internacional de Fideuà de Gandia. Es una de esas fiestas gastronómicas que merecen la pena si tu viaje coincide con las fechas.

Restaurantes no tan típicos pero buenísimos igualmente

Y ahora vamos con una sección para cuando ya te hemos hablado de paella, horchata, esmorzaret y demás clásicos valencianos, pero te apetece comer algo diferente.

Porque sí, Valencia tiene una gastronomía fantástica, pero no todo en esta ciudad tiene que ser arroz. También encontramos una oferta internacional enorme y algunos restaurantes que, aunque no sean precisamente “comida valenciana”, nos parecen muy recomendables.

Te dejamos algunos de nuestros favoritos para que puedas variar un poco durante tu viaje.

Dukala: cocina marroquí casera

Si te gusta la comida marroquí, Dukala es uno de esos restaurantes que nosotros apuntaríamos directamente en favoritos.

Está en la zona de Extramurs y es un local más bien pequeño, con una propuesta centrada en cocina marroquí casera. Te recomendamos sin duda el cuscús y la bastela.

Aquí no vendríamos buscando una experiencia gastronómica sofisticada. Venimos a comer comida marroquí sabrosa, casera y sin demasiadas florituras, que para nosotros tiene muchísimo más encanto.

Almunia: Marruecos en pleno centro

Si quieres probar cocina marroquí pero prefieres quedarte en pleno centro de Valencia, tenemos otra opción muy interesante: Almunia.

Está escondido en una calle cercana a la calle de la Paz y es de esos restaurantes que pueden pasar bastante desapercibidos si no sabes que están ahí. Su cocina combina tradición marroquí y andalusí, y puedes encontrar platos como cuscús, tajines, hummus y pan casero.

Si nunca has probado un buen tajín o cuscús marroquí, nos parece una alternativa estupenda para cambiar completamente de registro después de varios días comiendo cocina mediterránea.

San Tommaso: pizza napolitana en Ciutat Vella

Vale, sabemos lo que estás pensando: ¿pizza en una guía gastronómica de Valencia?

Pues sí.

Porque si después de varios días de arroces y tapas te apetece una pizza, nosotros no vamos a juzgarte. 😜

San Tommaso está en pleno centro histórico, en la calle de la Corretgeria, y es una de las opciones que podemos recomendar si te apetece probar pizza napolitana sin salir de Ciutat Vella.

Es un restaurante bastante conocido y no precisamente un secreto para los valencianos así que no lo vamos a vender como “el restaurante escondido que solo conocen los locales”. Pero sí creemos que merece estar aquí porque la pizzas están espectaculares y la ubicación es perfecta si estás haciendo turismo por el centro.

Si eres fan de las pizzas de borde grueso, masa elástica y ese estilo napolitano que se cocinan a temperaturas altísimas, puedes apuntártelo.

DUALITY: smash burger en pleno centro histórico

Y terminamos con una opción completamente diferente.

Si después de tanta paella, cuscús y pizza te apetece una hamburguesa, tenemos una recomendación bastante más interesante que la típica cadena que puedes encontrar en cualquier ciudad.

DUALITY Smash Burger está en la calle dels Cavallers, en plena Ciutat Vella, muy cerca de la Plaza de la Virgen. El local es pequeño (de hecho, es una de esas hamburgueserías en las que el espacio es bastante limitado) y su especialidad son las smash burgers.

La gracia está precisamente en eso: carne aplastada sobre la plancha, bordes crujientes, queso fundido y un formato bastante directo, sin intentar convertir una hamburguesa en un plato de alta cocina.

Y nos parece una recomendación especialmente buena si viajas con adolescentes, si estás haciendo un viaje con amigos o simplemente si llega el tercer día de Valencia y tu cuerpo te dice: “como vea otro arroz, me voy”.

El Maranti-Consejo 💜

El local es pequeño y las mesas son limitadas, así que no lo dejaríamos para improvisar a última hora, especialmente en los momentos de mayor afluencia.

¿Por qué hemos elegido estos restaurantes?

Porque no queríamos hacer la típica lista de “los 10 restaurantes más famosos de Valencia”.

Para eso ya hay cientos de artículos.

Aquí hemos preferido recomendarte sitios que nos parecen interesantes por lo que ofrecen y por la experiencia, aunque no sean necesariamente los restaurantes que aparecen en todos los folletos turísticos.

Porque viajar también consiste en probar cosas que no esperabas encontrar.

Qué hacer en Valencia según el tiempo que tengas

¿Qué hacer en Valencia en 1 día?

Si solamente tienes 24 horas, céntrate en el centro histórico.

Ruta recomendada:

  1. Mercado Central
  2. Lonja de la Seda
  3. Plaza Redonda
  4. Plaza de la Reina
  5. Catedral
  6. Miguelete
  7. Plaza de la Virgen
  8. Barrio del Carmen
  9. Torres de Serranos

Si solo tienes un día para visitar Valencia, vamos a ser claros: no intentes verlo absolutamente todo. Valencia tiene mucho más que ofrecer y, si intentas meter la Ciudad de las Artes y las Ciencias, el centro histórico, la playa, l’Albufera y hasta Ruzafa en una misma jornada, vas a acabar haciendo kilómetros sin disfrutar realmente de nada.

Nosotros, para una primera visita, nos centraríamos en el centro histórico. Es donde se concentran algunos de los grandes imprescindibles de Valencia y, además, es una zona que puedes recorrer bastante bien a pie.

Mañana: Mercado Central, Lonja y centro histórico

Empezaríamos temprano en el Mercado Central de Valencia, uno de los edificios modernistas más emblemáticos de la ciudad. Si puedes visitarlo por la mañana, mucho mejor: además de ser más agradable, es cuando encontrarás el mercado en plena actividad. Actualmente abre de lunes a sábado de 7:30 a 15:00.

Desde aquí tienes dos imprescindibles prácticamente al lado: la Lonja de la Seda y la Iglesia de los Santos Juanes.

La Lonja merece especialmente la pena si es tu primera vez en Valencia. Cuesta apenas dos euros por persona, es uno de los grandes ejemplos del gótico civil valenciano y está declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO.

Justo enfrente de la lonja y al lado del mercado es donde está la preciosa iglesia de los Santos Juanes también conocida como Sant Joan del Mercat. Y aunque desde fuera puede parecer una iglesia más del centro histórico, nosotros te recomendamos entrar.

Después puedes continuar caminando hacia la Plaza Redonda, pasar por la Plaza de la Reina y llegar hasta la Plaza de la Virgen, probablemente una de las plazas más bonitas y reconocibles del centro histórico.

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Aquí tienes la Catedral de Valencia (12 euros) y el Miguelete (3 euros). Si te apetece subir sus 207 escalones (venga, que tampoco es tanto y merece la pena), tendrás una de las mejores panorámicas del centro de la ciudad.

No necesitas entrar absolutamente en todos los monumentos. Si solo tienes 24 horas, nosotros priorizaríamos la Lonja y la Catedral y dedicaríamos el resto del tiempo a caminar por las calles de Ciutat Vella.

Si da la casualidad que visitas Valencia un jueves, intenta estar a las 12:00 frente a la Puerta de los Apóstoles de la Catedral para presenciar una sesión del Tribunal de las Aguas, declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. Es una tradición valenciana con siglos de historia y, además, la visita es gratuita (básicamente porque tiene lugar al aire libre). Merece muchísimo la pena.

Tarde: perderte por Ciutat Vella

Después de comer, nosotros no nos iríamos directamente a otro monumento.

Camina.

Pasea por el barrio del Carmen, entra en alguna de sus plazas, descubre pequeñas calles, cruza el Portal de la Valldigna y déjate llevar un poco. Ciutat Vella es precisamente uno de esos lugares en los que merece la pena no tener una ruta completamente marcada. La propia oficina de turismo recomienda recorrer sus calles y plazas para descubrir edificios, mercados y rincones menos evidentes.

Puedes acercarte también hasta las Torres de Serranos, una de las antiguas puertas de la muralla medieval de Valencia. Si todavía tienes ganas de subir escaleras, desde arriba tendrás otra perspectiva interesante de la ciudad.

Y si te apetece hacer una última parada antes de terminar el día, puedes sentarte en alguna terraza del Carmen y tomarte algo tranquilamente.

¿Y la Ciudad de las Artes y las Ciencias?

Aquí vamos a ser un poco polémicos: si solo tienes un día, nosotros no intentaríamos visitar la Ciudad de las Artes y las Ciencias por dentro.

Puedes acercarte para verla por fuera (y merece muchísimo la pena), pero dedicar varias horas al Oceanogràfic, el Museo de las Ciencias o el Hemisfèric significa que tendrás que sacrificar prácticamente todo el centro histórico.

Y para una primera toma de contacto con Valencia, preferimos que conozcas la ciudad antes que pasarte medio día dentro de un único complejo.

Puedes acercarte al final de la tarde si te queda tiempo, especialmente para ver la arquitectura y pasear por los alrededores. Pero si no llegas, tampoco pasa absolutamente nada: Valencia no se va a mover de sitio y tendrás una excusa perfecta para volver.

El Maranti-Consejo 💜

Si solo tienes un día, no alquiles coche. El centro histórico se disfruta muchísimo más caminando y, para desplazarte a otras zonas, tienes transporte público.

Y, sobre todo, no conviertas tu visita en una competición de “a ver cuántos sitios consigo tachar de la lista”. Valencia se disfruta mucho más cuando tienes tiempo para sentarte en una plaza, tomarte un café, entrar en una horchatería o desviarte por una calle que te ha llamado la atención.

Si solo tienes 24 horas, nosotros elegiríamos calidad antes que cantidad.

Nuestra ruta de Valencia en 1 día

Si quieres tenerlo resumido, esta sería nuestra ruta:

Mercado Central → Lonja de la Seda → Iglesia de los Santos Juanes → Plaza Redonda → Plaza de la Reina → Catedral y Plaza de la Virgen → Tribunal de las Aguas a las 12:00H comida valenciana → barrio del Carmen → Torres de Serranos → paseo por Ciutat Vella.

Y si todavía te queda energía, puedes acercarte a la Ciudad de las Artes y las Ciencias para verla iluminada.

No vas a conocer Valencia entera en un día. Pero sí puedes llevarte una primera impresión bastante completa de la ciudad y, sobre todo, las ganas de volver.

¿Qué hacer en Valencia en 2 días?

Si tienes dos días para visitar Valencia, ya podemos respirar un poco 😌. No vamos a tener que correr de un monumento a otro y, además de conocer el centro histórico, podemos acercarnos a algunas de las zonas que hacen que Valencia sea mucho más que su casco antiguo.

Nosotros repartiríamos la visita así: un día para descubrir la Valencia histórica y otro para conocer su parte más moderna y marítima.

Día 1: centro histórico de Valencia

El primer día lo dedicaríamos prácticamente entero a Ciutat Vella, porque aquí se concentran algunos de los grandes imprescindibles de Valencia y podemos recorrer buena parte de ellos a pie.

Empezaríamos por el Mercado Central, especialmente si quieres verlo en plena actividad. Justo enfrente encontrarás la Iglesia de los Santos Juanes, que merece una visita si te interesa la arquitectura y el arte barroco.

Después continuaríamos hasta la Lonja de la Seda, uno de los monumentos imprescindibles de Valencia y Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. No necesitas demasiado tiempo para visitarla y está prácticamente al lado del Mercado Central, así que sería una pena pasar por delante y no entrar.

Desde aquí podemos continuar hacia la Plaza Redonda, la Plaza de la Reina y la Catedral de Valencia.

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Si tienes ganas de subir escaleras, nosotros añadiríamos el Miguelete. Son 207 escalones, pero las vistas desde arriba compensan bastante el esfuerzo.

Ya que estás por el casco antiguo de Valencia y dispones de más de un día en la ciudad, nosotros intentaríamos incluir la visita a la “capilla sixtina valenciana”: la iglesia de San Nicolás de Bari y San Pedro Mártir.

Como ya te hemos comentado un poco más arriba, esta iglesia es uno de esos lugares que desde fuera pueden pasar bastante desapercibidos, pero cuando entras el cambio es brutal con sus enormes frescos barrocos que representan escenas de la vida de San Nicolás de Bari y San Pedro Mártir.

Después de comer, dedicaríamos la tarde a recorrer con calma zonas como el barrio del Carmen o visitar también otros monumentos que no haya dado tiempo a visitar por la mañana como por ejemplo el Palacio del Marqués de Dos Aguas. Uno de los edificios más espectaculares de toda Valencia pero uno de los más desconocidos entre los turistas.

Incluso aunque no tengas tiempo para visitar el palacio por dentro, merece la pena acercarte solamente para ver su fachada.

Nosotros sí entraríamos si te interesa el arte y los palacios históricos. Si no, puedes limitarte a admirar la fachada y continuar la ruta.

Desde aquí puedes acercarte al propio Ayuntamiento de Valencia, cuyo edificio combina diferentes estilos arquitectónicos y cuenta con algunos espacios interiores interesantes, como el Salón de Cristal y el balcón principal.

Aquí nuestro consejo es que no intentes seguir una ruta milimétrica. Pasea por sus calles, descubre sus plazas, busca los restos de la antigua muralla y acércate hasta las Torres de Serranos.

El Maranti-Consejo 💜

Si solo tienes dos días, no intentes entrar en absolutamente todos los monumentos. Elige los que más te interesen y deja tiempo para caminar. Valencia se disfruta muchísimo también fuera de sus visitas turísticas.

Día 2: Ciudad de las Artes, playa y La Marina

El segundo día cambiaríamos completamente de escenario.

Empezaríamos por uno de los lugares que probablemente más hayas visto en fotografías de Valencia: la Ciudad de las Artes y las Ciencias.

Aunque no entres en ninguno de sus edificios, nosotros creemos que merece la pena acercarse para recorrer el exterior. El conjunto arquitectónico diseñado principalmente por Santiago Calatrava se ha convertido en uno de los grandes símbolos de la ciudad.

Si tienes especial interés por la ciencia o viajas con niños, puedes dedicar buena parte de la mañana al Museu de les Ciències.

Si prefieres continuar conociendo Valencia en lugar de pasar la mañana entera dentro de un museo, nosotros pasearíamos por los jardines del Turia y después nos dirigiríamos hacia la zona marítima.

La Marina y las playas de Valencia

Desde aquí podemos acercarnos hasta La Marina de Valencia y recorrer la antigua dársena, pasando por el Veles e Vents, los Tinglados y el Edificio del Reloj.

Después podemos continuar caminando hacia la Playa de Las Arenas y la Malvarrosa.

Si hace buen tiempo, este es un buen momento para parar, sentarte frente al mar y descansar un poco. Y si te apetece comer junto a la playa, encontrarás bastantes restaurantes y terrazas por la zona.

Si quieres algo un poco más tranquilo, también puedes continuar hasta la Playa de la Patacona, que se encuentra justo al norte de la Malvarrosa.

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¿Y qué hacemos por la tarde?

Aquí tienes varias posibilidades dependiendo de lo que te apetezca.

Nosotros nos acercaríamos de nuevo al centro de Valencia, concretamente al barrio de Ruzafa, una de nuestras zonas favoritas para terminar el día. Es una zona con muchísimo ambiente, cafeterías, restaurantes, bares y pequeñas tiendas, y resulta especialmente agradable a última hora de la tarde.

Otra opción es volver al centro histórico y aprovechar para conocer alguno de los lugares que no te dio tiempo a visitar durante el primer día.

¿Dónde comer durante estos dos días?

Aquí nosotros aprovecharíamos para probar dos caras diferentes de la gastronomía valenciana.

Uno de los días puedes reservar para probar un buen arroz o paella valenciana, preferiblemente a mediodía y con reserva previa.

El otro puedes hacer algo mucho más valenciano de lo que parece: un esmorzaret. Un buen bocadillo a media mañana, acompañado de sus aceitunas, cacahuetes y un cremaet, y después continuar la ruta.

Y, por supuesto, en algún momento tienes que hacer hueco para una horchata con fartons.

Porque sí, sabemos que probablemente volverás a casa diciendo que has comido demasiado. Es un riesgo que estamos dispuestos a asumir.

Nuestra ruta de Valencia en 2 días

Si quieres tenerlo todo resumido, nosotros organizaríamos tu viaje así:

DÍA 1 – Valencia histórica
Mercado Central → Iglesia de los Santos Juanes → Lonja de la Seda → Plaza Redonda → Plaza de la Reina → Catedral → Miguelete → Plaza de la Virgen → Iglesia de San Nicolás de Bari → Palacio del Marqués de Dos Aguas → Barrio del Carmen → Torres de Serranos.
DÍA 2 – Valencia moderna y marítima
Ciudad de las Artes y las Ciencias → Jardín del Turia → La Marina → Playa de Las Arenas → Playa de la Malvarrosa o Patacona → Ruzafa.

💜 ¿Es suficiente con dos días en Valencia?

Dos días son suficientes para conocer los grandes imprescindibles, pero no para conocer Valencia a fondo.

Y eso está bien.

Con esta ruta tendrás una primera visión bastante completa: conocerás la Valencia medieval y barroca, la arquitectura moderna, el Turia, el Mediterráneo, sus barrios y parte de su gastronomía.

Lo que nosotros no intentaríamos hacer es añadir l’Albufera a estos dos días. Es una excursión que merece mucho la pena, pero si la introduces aquí tendrás que sacrificar alguna de las zonas anteriores y acabarás viendo demasiadas cosas deprisa.

Si tienes tres días o más, entonces sí: ahí empezamos a tener margen para salir del centro, visitar l’Albufera y descubrir Valencia con mucha más calma.

¿Qué hacer en Valencia en 3 días?

Si tienes tres días para visitar Valencia, ya podemos plantearnos un itinerario mucho más completo y, sobre todo, sin tener que ir corriendo de un sitio a otro.

Después de dedicar el primer día al centro histórico y el segundo a la Ciudad de las Artes y las Ciencias y la zona marítima, nosotros reservaríamos el tercer día para conocer otra cara de Valencia: sus edificios modernistas y, después, el paisaje de l’Albufera.

Es una combinación que nos gusta especialmente porque durante la mañana seguimos descubriendo la ciudad y, después de comer, nos escapamos al entorno natural que hay a pocos kilómetros del centro.

Día 3 por la mañana: la Valencia modernista

Como ya te hemos comentado más arriba, Valencia vivió a finales del siglo XIX y principios del XX un importante desarrollo económico y urbanístico que dejó una enorme cantidad de edificios modernistas, especialmente en el Ensanche.

Empezaríamos la ruta modernista en la Plaza del Ayuntamiento, uno de los espacios más importantes del centro de Valencia.

Si tienes la oportunidad de entrar, nosotros lo haríamos. Además, la visita al edificio municipal es gratuita, aunque el acceso a determinadas zonas puede estar condicionado por horarios, actos oficiales o funcionamiento del propio Ayuntamiento.

A pocos minutos caminando encontramos la Estación del Norte, uno de nuestros edificios modernistas favoritos de Valencia. Y lo mejor es que no necesitas comprar ningún billete de tren para visitarla: puedes entrar al vestíbulo y contemplar su decoración.

Es uno de esos lugares que puedes pasar por alto si vas con prisa, pero que nosotros te recomendamos mirar con calma.

El Maranti-Consejo 💜

Cuando entres en la Estación del Norte, no te quedes solamente con la fachada. Entra al vestíbulo y levanta la vista. La decoración interior es probablemente lo más interesante.

De la estación nos iríamos al Mercado de Colón, otro de los grandes ejemplos de arquitectura modernista de Valencia.

Seguiríamos nuestro paseo llegando a la impresionante Casa Judía, en el número 20 de la calle Castellón. Recuerda que no puedes visitarla por dentro porque es un edificio residencial, pero la fachada merece completamente la pena.

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De ahí continuaríamos hasta la Casa Ferrer y terminaríamos adentrándonos en la Gran Vía del Marqués del Turia donde, entre otras fachadas admiraríamos la de la Casa Chapa.

Otro edificio modernista que, bajo nuestro punto de vista, merece también muchísimo la pena es la Finca Roja aunque eso sí, esta ya nos queda algo más alejada de la ruta principal, así que si solo tienes tres días y vas justo de tiempo, nosotros la dejaríamos como opcional.

Nuestra ruta modernista

Y para que no te vuelvas loco intentando localizar todos los edificios, la resumiríamos así:

Ayuntamiento → Estación del Norte → Mercado de Colón → Casa Judía → Casa Ferrer → Gran Vía Marqués del Turia → Casa Chapa  → (Y si eres especialmente fan de la arquitectura) desvío a la Finca Roja.

Día 3 al mediodía: nos vamos a l’Albufera

Y aquí empieza el cambio de escenario.

Después de pasar la mañana recorriendo la Valencia modernista, nos vamos hacia l’Albufera.

Puedes llegar en coche o utilizar transporte público hasta El Palmar. Si quieres hacer el día más cómodo, también puedes reservar una excursión organizada desde Valencia.

Nosotros nos dirigiríamos hasta El Palmar, uno de los principales núcleos del Parque Natural de l’Albufera y un lugar estrechamente relacionado con la tradición del arroz y la gastronomía valenciana.

Comer en El Palmar

Aquí llega uno de los momentos que más nos gustan de este día: comer un buen arroz en l’Albufera.

Y no hace falta que vayas al restaurante más famoso de El Palmar. Hay bastantes opciones interesantes y con precios razonables.

Algunos que están muy bien son el Restaurante El Graner y el Llar del Pescador.

Si buscas una experiencia algo más gastronómica y no te importa subir el presupuesto, Arrocería Maribel es otra buena opción.

El Maranti-Consejo 💜

Si quieres comer paella o arroz en El Palmar, reserva con antelación. Y recuerda que una buena paella necesita su tiempo: no tengas prisa por terminar de comer porque todavía nos queda la mejor parte del día.

Después de comer: paseo en barca por l’Albufera

Con la barriga llena, nos vamos al agua.

El paseo en barca por l’Albufera es una de las experiencias que nosotros incluiríamos sí o sí si tienes tres días en Valencia.

Durante el recorrido podrás conocer el lago desde dentro, observar los arrozales y descubrir el paisaje y la fauna del parque natural desde una perspectiva completamente diferente.

Hay diferentes opciones de paseos y precios dependiendo de la empresa y de la duración. Puedes encontrar desde paseos de media hora hasta paseos de 2 horas.

Y si puedes elegir la hora, nosotros intentaríamos hacerlo por la tarde, cuando la luz empieza a cambiar.

Terminamos el tercer día viendo el atardecer

Aquí tenemos dos opciones:

Si has conseguido cuadrar el horario, quédate hasta el atardecer. Es probablemente uno de los mejores momentos para disfrutar de l’Albufera, especialmente si puedes verlo desde una barca.

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Si el paseo en barca no coincide con la puesta de sol, tampoco pasa nada. Puedes acercarte después a alguno de los puntos habilitados para contemplar cómo desaparece el sol sobre la laguna.

Y después de tres días recorriendo Valencia, probablemente no haya mejor manera de terminar el viaje que sentado frente al agua, viendo cómo cambia el cielo sobre los arrozales.

Nuestra ruta de Valencia en 3 días

Si quieres verlo resumido:

DÍA 1 – Valencia histórica
Mercado Central → Santos Juanes → Lonja de la Seda → Plaza Redonda → Plaza de la Reina → Catedral → Miguelete → Plaza de la Virgen → Barrio del Carmen → San Nicolás → Torres de Serranos.
DÍA 2 – Valencia moderna y marítima
Ciudad de las Artes y las Ciencias → Jardín del Turia → La Marina → Las Arenas → Malvarrosa/Patacona → Ruzafa.
DÍA 3 – Modernismo + l'Albufera
Plaza del Ayuntamiento → Estación del Norte → Mercado de Colón → Palacio del Marqués de Dos Aguas → comida en El Palmar → paseo en barca por l'Albufera → atardecer.

💜 ¿Es la mejor manera de aprovechar tres días en Valencia?

Para nosotros, sí es una de las combinaciones más completas.

En tres días habrás visto el Valencia histórico, el modernista, la arquitectura contemporánea, el Mediterráneo y, además, habrás salido de la ciudad para conocer uno de los paisajes que más forman parte de la identidad valenciana.

Y lo mejor es que no hemos intentado meter l’Albufera a la fuerza en una tarde cualquiera. Le hemos reservado prácticamente medio día, que es lo que creemos que merece.

Porque Valencia no es solamente la Lonja, la Catedral y la Ciudad de las Artes. También es arroz, huerta, mar, modernismo y Albufera. Y con tres días ya puedes empezar a conocer todas esas caras de la ciudad.

Valencia en 4 días o más

Si tienes 4 días o más para visitar Valencia, nosotros aprovecharíamos para salir un poco de la ciudad. Valencia tiene muchísimo que ofrecer, pero la provincia también guarda auténticas maravillas que puedes visitar fácilmente en una excursión de un día.

Y aquí tienes un poco de todo: cuevas, castillos, pueblos históricos, bodegas, playas y gastronomía. Así que dependiendo de lo que te apetezca, puedes elegir una excursión completamente diferente a la anterior.

Además, muchas de estas escapadas se pueden hacer por libre en coche o transporte público, aunque para algunas necesitarás organizarte un poco mejor.

Estas son las que nosotros tendríamos en cuenta:

 Cuevas de San José

Si buscas una excursión diferente, las Cuevas de San José son una de nuestras favoritas.

Se encuentran en La Vall d’Uixó, a unos 50 minutos en coche de Valencia, y aquí vas a poder navegar por el río subterráneo navegable más largo de Europa.

Sí, has leído bien: vas en barca por el interior de una cueva.

El recorrido combina unos 255 metros en barca con aproximadamente 250 metros que se hacen a pie por una galería seca. Durante la visita podrás contemplar estalactitas, estalagmitas y diferentes formaciones geológicas mientras avanzas por este peculiar río subterráneo.

La visita dura alrededor de 40 minutos y es una experiencia bastante diferente de las excursiones más habituales desde Valencia.

El Maranti-Consejo 💜

Reserva las entradas con antelación, especialmente si viajas en verano. El número de visitantes por turno es limitado y no nos gustaría que llegaras hasta allí para descubrir que no quedan plazas.


Sagunto

A unos 30 kilómetros de Valencia encontramos Sagunto, una ciudad con más de 2.000 años de historia y una de las excursiones más fáciles de hacer desde Valencia.

Su gran protagonista es el Castillo de Sagunto, una enorme fortaleza situada sobre la montaña desde la que tendrás unas vistas espectaculares de la ciudad y de la costa.

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Pero Sagunto no es solamente su castillo. También puedes visitar el Teatro Romano, recorrer el antiguo barrio de la Judería y pasear por el casco histórico.

Además, si te interesa la historia, aquí tienes uno de esos lugares que merece la pena conocer: Sagunto fue una de las ciudades más importantes de la Hispania romana y su enfrentamiento con Aníbal fue uno de los episodios que desencadenaron la Segunda Guerra Púnica.

La parte alta y el casco histórico se pueden recorrer perfectamente a pie, aunque prepárate para alguna que otra cuesta.

El Maranti-Consejo 💜

Si vas en verano, intenta visitar el castillo a primera hora o al final de la tarde. Hay poca sombra y el calor puede ser bastante intenso.


Xàtiva

Si eres de los que disfrutan con los castillos, nosotros tenemos claro que Xàtiva tiene que estar en tu lista.

La ciudad se encuentra a unos 60 kilómetros de Valencia y su gran atractivo es el Castillo de Xàtiva, una impresionante fortaleza situada en lo alto de la montaña.

En realidad son dos castillos unidos, el Castell Menor y el Castell Major, y desde sus murallas tendrás unas vistas increíbles sobre Xàtiva y el paisaje de alrededor.

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Pero no te quedes únicamente con el castillo. El centro histórico también merece un paseo y aquí encontrarás lugares como la Colegiata de Santa María, el antiguo Hospital Real y diferentes palacios y edificios históricos.

Xàtiva tiene además una relación muy especial con Valencia: aquí nacieron varios miembros de la familia Borja, algunos bastante famosos como los dos papas Calixto III y su sobrino Alejandro VI.

El Maranti-Consejo 💜

Si hace mucho calor, sube al castillo en coche o autobús turístico en lugar de hacerlo andando. La subida a pie puede hacerse bastante dura en verano y queremos que llegues arriba con ganas de disfrutar, no pidiendo auxilio. 😂


Requena

¿Te gusta el vino? Entonces esta excursión probablemente te interese más que las anteriores.

Requena se encuentra a unos 65 kilómetros de Valencia y es uno de los principales destinos enoturísticos de la provincia.

Su casco histórico, conocido como La Villa, conserva calles estrechas, casas tradicionales y restos de su pasado medieval. Pero lo que hace especialmente interesante a Requena son sus cuevas subterráneas, utilizadas históricamente para almacenar y elaborar vino.

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Puedes visitar bodegas, hacer catas y conocer de cerca la tradición vitivinícola de la zona.

Y aquí tenemos además un producto que merece una mención especial: el embutido de Requena, elaborado tradicionalmente en la comarca.

Así que esta excursión tiene una combinación que nos gusta bastante: casco histórico + vino + gastronomía.

El Maranti-Consejo 💜

Si vas a hacer una visita a una bodega con cata, no planifiques después una ruta en coche complicada. Mejor organiza la excursión con tiempo o utiliza transporte para poder disfrutar del vino tranquilamente.


Cullera

Si viajas a Valencia en verano y te apetece combinar playa, naturaleza y patrimonio, Cullera es una excursión muy fácil de añadir a tu viaje.

Está a unos 40 kilómetros de Valencia y tiene varias playas de arena, además del Castillo de Cullera, situado en lo alto de la montaña.

Desde allí tendrás unas vistas fantásticas del Mediterráneo, de la población y de los arrozales de la zona.

Pero Cullera también tiene algo que nos interesa especialmente: forma parte del entorno de l’Albufera, por lo que aquí puedes combinar mar y paisaje de humedales.

Eso sí, vamos a ser sinceros: si vas buscando una playa tranquila y virgen en pleno agosto, Cullera probablemente no sea nuestra primera opción. Algunas de sus playas pueden estar bastante concurridas en temporada alta.

Y es que muchos van a Cullera buscando sus playas y se pierden algo muy bonito e interesante de ver: su casco antiguo, una zona llena de callejuelas y plazas por donde es un placer perderte aunque, eso sí, prepárate para hacer piernas porque el casco antiguo de Cullera está lleno de cuestas y callecitas empinadas.

Para llegar hasta la zona del castillo tendrás que salvar bastante desnivel, así que si hace calor, la subida puede hacerse pesada. Si no estás acostumbrado a caminar por pendientes o vas en pleno verano, planifica la visita y no subestimes el esfuerzo.

Si después del patrimonio todavía te quedan ganas de playa, puedes terminar el día junto al Mediterráneo. Esa combinación de historia + castillo + mar es precisamente lo que hace que Cullera merezca una excursión desde Valencia.

El Maranti-Consejo 💜

Nosotros visitaríamos primero el casco antiguo y subiríamos al castillo a primera hora de la mañana o al final de la tarde, evitando las horas de más calor. Y lleva agua: las vistas son preciosas, pero no queremos que llegues arriba preguntándote por qué se nos ocurrió semejante idea. 😜

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Gandía

Y terminamos con una excursión que combina playa, historia y gastronomía.

Gandía está a unos 70 kilómetros de Valencia y es especialmente conocida por su enorme playa de arena, pero nosotros no nos quedaríamos únicamente en la costa.

En el centro histórico puedes visitar el Palacio Ducal de los Borja, uno de los grandes monumentos de la ciudad y antigua residencia de la familia Borja.

También puedes acercarte hasta la Colegiata de Santa María y recorrer el centro histórico antes de terminar el día junto al mar.

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Y si eres amante de la gastronomía valenciana, aquí tenemos una razón de peso para venir: la fideuà nació en Gandía.

Así que, si te gusta este plato, tienes la oportunidad perfecta para probarlo en el lugar donde nació.

Eso sí, aquí también tenemos que ser realistas: si tu prioridad absoluta es conocer la historia y el patrimonio de Valencia, probablemente nosotros elegiríamos antes Xàtiva o Sagunto. Si buscas una combinación de playa + gastronomía + una excursión fácil desde Valencia, Gandía gana muchos puntos.

El Maranti-Consejo 💜

Si quieres probar una auténtica fideuà de Gandía, reserva mesa con antelación y pregunta por una fideuà tradicional. No todas las que encontrarás bajo ese nombre siguen exactamente la receta tradicional.

Qué hacer en Valencia si llueve

Sí, también llueve en Valencia. 🌧️

Y aunque probablemente no sea el tiempo que habías imaginado para tu viaje, no significa que tengas que encerrarte en el hotel. De hecho, un día de lluvia puede ser una buena oportunidad para descubrir algunos de los edificios, museos y espacios culturales de Valencia que quizá habrías pasado por alto con buen tiempo.

Así que si estás buscando qué hacer en Valencia cuando llueve, aquí tienes unas cuantas ideas para aprovechar el día sin acabar completamente empapado.

Visitar el Mercado Central y el Mercado de Colón

Empezamos por dos edificios que nos permiten resguardarnos de la lluvia mientras seguimos haciendo turismo.

El Mercado Central de Valencia es uno de los imprescindibles de la ciudad y, además de su impresionante arquitectura modernista, puedes aprovechar para curiosear entre sus puestos de productos frescos, tomar algo o comprar algún producto típico valenciano.

Muy diferente, pero también interesante, es el Mercado de Colón. Su espectacular estructura modernista actualmente alberga cafeterías, restaurantes y diferentes establecimientos, por lo que es un buen sitio para hacer una parada cuando el tiempo no acompaña.

El Maranti-Consejo 💜

Si llueve bastante, aprovecha para hacer Mercado Central → Santos Juanes → Lonja de la Seda, porque están prácticamente juntos y puedes ir pasando de uno a otro sin tener que caminar demasiado bajo la lluvia.

Entrar en la Lonja de la Seda

Si hasta ahora solo habías contemplado la Lonja de la Seda desde el exterior, un día de lluvia es la excusa perfecta para entrar.

Este espectacular edificio gótico del siglo XV es uno de los grandes imprescindibles que ver en Valencia y está declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Su interior es bastante más impresionante de lo que puede parecer desde fuera, especialmente el Salón de Contratación, con sus enormes columnas helicoidales.

Y además, como está justo frente al Mercado Central, puedes combinar ambas visitas fácilmente.

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Visitar la Catedral de Valencia

Otro plan perfecto para un día lluvioso es entrar en la Catedral de Valencia.

Aquí puedes descubrir una mezcla de estilos arquitectónicos que refleja los muchos siglos de historia del edificio y, si te interesa el arte religioso, dedicar un rato a recorrer sus capillas y museo.

Y si la lluvia te da una tregua, puedes aprovechar para acercarte a la Plaza de la Virgen y continuar tu recorrido por Ciutat Vella.

Eso sí, el Miguelete es mejor dejarlo para otro día si está lloviendo o hay mucha humedad. Subir sus 207 escalones ya tiene lo suyo; hacerlo con el suelo mojado y sin poder disfrutar de las vistas pierde bastante la gracia.

Descubrir San Nicolás y Santos Juanes

Si te gustan las iglesias, Valencia tiene dos visitas que nosotros priorizaríamos especialmente.

La primera es la Iglesia de San Nicolás de Bari y San Pedro Mártir, en el barrio del Carmen. Su espectacular decoración barroca, con enormes frescos cubriendo las bóvedas, es uno de esos interiores que sorprenden muchísimo cuando entras.

La segunda es la Iglesia de los Santos Juanes, justo al lado del Mercado Central y frente a la Lonja. Su combinación de estructura gótica y decoración barroca hace que sea otra visita muy interesante.

Y lo mejor es que ambas nos permiten seguir haciendo turismo mientras estamos a cubierto.

El Maranti-Consejo 💜

Si está lloviendo de verdad, aprovecha para agrupar estas visitas por zonas. No tiene mucho sentido cruzar Valencia de punta a punta buscando sitios cubiertos cuando tenemos varios imprescindibles concentrados en Ciutat Vella.

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Entrar en el Palacio del Marqués de Dos Aguas

Otro de nuestros favoritos para un día de lluvia es el Palacio del Marqués de Dos Aguas.

Su espectacular fachada ya merece una parada, pero cuando llueve tenemos una excusa perfecta para entrar y visitar el Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias González Martí, que ocupa el interior del palacio.

Además de recorrer las diferentes estancias del antiguo palacio, podrás descubrir una importante colección de cerámica y artes decorativas.

Y aquí sí tenemos que decirlo: el interior es bastante más interesante de lo que parece si solo has visto la fachada.

Visitar el Ayuntamiento de Valencia

La Plaza del Ayuntamiento es otro de los puntos que puedes incluir en tu ruta.

El propio edificio del Ayuntamiento de Valencia se puede visitar en determinados horarios y, cuando el acceso está disponible, merece la pena entrar para conocer espacios como el Salón de Cristal o el Hemiciclo.

Además, estás en pleno centro, así que puedes aprovechar para refugiarte después en alguna cafetería o continuar haciendo compras.

Recorrer los museos de Valencia

Y aquí tenemos probablemente el mejor plan para un día de lluvia en Valencia: dedicar unas horas a conocer alguno de sus museos.

Y no, no vamos a decirte simplemente “visita un museo” y dejarte ahí. 😂 Valencia tiene opciones bastante diferentes entre sí.

Museo de Bellas Artes de Valencia

Si te gusta la pintura, el Museo de Bellas Artes de Valencia debería estar bastante arriba en tu lista.

Su colección incluye obras de grandes maestros como Velázquez, Goya, El Greco, Murillo, Ribalta o Sorolla, además de una importante representación de artistas valencianos.

Y tiene otra ventaja cuando llueve: es una visita que puede ocupar fácilmente varias horas, así que puedes olvidarte del tiempo que hace fuera durante un buen rato.

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Centro de Arte Hortensia Herrero

Bajo nuestro punto de vista, el Centro de Arte Hortensia Herrero, situado en un antiguo palacio del centro de Valencia, merece muchísimo la pena.

Hay gente que lo deja pasar creyendo que simplemente es un centro de arte contemporáneo donde verá obras sin sentido que no entenderá, pero haznos caso: no te decepcionará.

Su colección reúne obras de arte contemporáneo internacional de artistas como Andreas Gursky, Anselm Kiefer, Anish Kapoor, David Hockney o Mat Collishaw, entre muchos otros.

Es una visita bastante diferente a la de un museo histórico y, además, el propio edificio forma parte de la experiencia.

El Maranti-Consejo 💜

Para disfrutar al 100% de la experiencia te recomendamos hacer la visita guiada.

Museo Fallero

Si quieres entender mejor una de las tradiciones más importantes de Valencia, puedes visitar el Museo Fallero.

Aquí se conservan los ninots indultats, las figuras de las Fallas que cada año se han salvado de la cremà gracias a la votación popular.

Es una visita bastante curiosa incluso aunque no viajes durante las Fallas, porque te permite conocer la evolución de esta fiesta y ver de cerca los ninots, que no son otra cosa que auténticas obras de arte que te maravillarán y que normalmente solo podrías contemplar durante unos días antes de que sean quemadas.

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Museo de L’Almoina

Si te interesa la historia, apunta l’Almoina.

Este museo arqueológico se encuentra junto a la Catedral y permite recorrer los restos de diferentes etapas de la ciudad, desde la Valentia romana hasta época visigoda y musulmana.

Es especialmente interesante porque no estás simplemente viendo objetos dentro de vitrinas: los restos arqueológicos forman parte del propio espacio que recorres.

Eso sí, aquí hacemos una advertencia sincera: si la arqueología no te interesa demasiado, probablemente no sea la visita que más disfrutes.

Casa-Museo Benlliure

Otra opción muy interesante es la Casa-Museo Benlliure, dedicada a la familia de artistas valencianos formada por el pintor José Benlliure y su hijo, el escultor Mariano Benlliure.

La visita permite conocer tanto la vivienda como el estudio y el ambiente en el que trabajaron estos artistas, además de contemplar obras y objetos relacionados con su vida.

Es una visita mucho más íntima que los grandes museos de Valencia y puede ser una buena elección si quieres conocer una parte más personal de la historia artística de la ciudad.

Museo de la Semana Santa Marinera

Y si quieres descubrir otra tradición profundamente vinculada a Valencia, puedes acercarte al Museo de la Semana Santa Marinera, en el barrio del Cabanyal.

Aquí se conservan imágenes, trajes, objetos y elementos relacionados con la Semana Santa Marinera, una celebración especialmente arraigada en los antiguos barrios marineros de Valencia.

Es una opción interesante si ya estás recorriendo el Cabanyal y quieres aprovechar el día lluvioso para conocer una parte de la identidad de este barrio que no tiene tanto que ver con sus playas.

Descubrir el IVAM

Si hablamos de arte contemporáneo en Valencia, tenemos que mencionar el IVAM (Institut Valencià d’Art Modern).

Su colección y exposiciones están centradas en el arte moderno y contemporáneo, con especial presencia de artistas y movimientos de los siglos XX y XXI.

Además, está situado en el barrio del Carmen, así que puedes combinarlo fácilmente con San Nicolás, las Torres de Serranos y el resto de Ciutat Vella.

Si te interesa el arte moderno, nosotros dedicaríamos aquí unas horas. Si no, probablemente elegiríamos otro de los museos anteriores.

Visitar la Ciudad de las Artes y las Ciencias

Puede parecer una opción extraña para un día de lluvia, pero la Ciudad de las Artes y las Ciencias también puede ser un buen plan cuando el tiempo no acompaña.

Eso sí, aquí no estamos hablando de pasear por sus exteriores (eso lo dejamos para un día seco), sino de aprovechar para entrar en alguno de sus espacios.

El Maranti-Consejo 💜

Consulta la programación y los horarios antes de ir. La Ciudad de las Artes y las Ciencias es enorme y no necesitas visitar todo en un mismo día.

Ir de compras por el centro

Y vamos a reconocerlo: hay días de lluvia en los que no nos apetece visitar un museo ni escuchar una audioguía durante tres horas.

En ese caso, siempre podemos aprovechar para ir de compras.

En el centro encontrarás tiendas en las calles Colón, Don Juan de Austria, Jorge Juan y alrededores, además de pequeñas tiendas independientes repartidas por Ciutat Vella y Ruzafa.

Y entre tienda y tienda, siempre podemos refugiarnos en una cafetería para tomar algo.

¿Cuál es el mejor plan si llueve en Valencia?

Depende mucho de cuánto llueva y de lo que te apetezca.

Si es una lluvia ligera, nosotros aprovecharíamos para recorrer Ciutat Vella, agrupando Mercado Central, Santos Juanes, Lonja, Catedral, San Nicolás y Palacio del Marqués de Dos Aguas.

Si está cayendo el diluvio universal, mejor nos refugiamos directamente en un museo, en el Museo de las Ciencias o en algún espacio cultural y dejamos los paseos exteriores para cuando escampe.

Y si solo tienes unas horas, recuerda que no necesitas cancelar tu día de turismo en Valencia porque haya llovido. Muchas de las visitas que más nos gustan están bajo techo y, además, un día gris puede ser una buena excusa para descubrir una Valencia mucho más cultural.

El Maranti-Consejo 💜

Antes de salir, mira la previsión y organiza las visitas por zonas. Así evitarás estar corriendo de un extremo de Valencia a otro con el paraguas abierto. Y si la lluvia es fuerte, menos improvisación y más museo.

Qué hacer en Valencia con niños

Si estás buscando qué hacer en Valencia con niños, tenemos una buena noticia: es una ciudad bastante cómoda para viajar en familia. Hay muchas actividades pensadas para los más pequeños, pero también bastantes planes que podemos disfrutar todos juntos, sin necesidad de convertir el viaje en una sucesión de parques infantiles.

Además, el centro es bastante llano y tenemos el Jardín del Turia, que atraviesa buena parte de la ciudad y nos permite desplazarnos en bicicleta, andando o simplemente parar a jugar un rato.

Estas son algunas de nuestras propuestas favoritas para visitar Valencia en familia.

Museu de les Ciències

Si buscas un plan para hacer con niños en Valencia, el Museu de les Ciències es una de nuestras primeras opciones.

Está dentro del complejo de la Ciudad de las Artes y las Ciencias y está pensado para aprender ciencia de una manera bastante diferente a la de un museo tradicional. Aquí la idea es experimentar, tocar, observar y participar, por lo que suele resultar especialmente entretenido para los niños.

A través de sus exposiciones puedes descubrir temas relacionados con el cuerpo humano, la tecnología, el espacio, la ciencia y diferentes fenómenos que forman parte de nuestro día a día.

Además, es un plan especialmente práctico para esos días en los que hace demasiado calor o está lloviendo, porque puedes pasar varias horas a cubierto.

El Maranti-Consejo 💜

Si viajas con niños, nosotros dedicaríamos tiempo a las exposiciones interactivas y no intentaríamos verlo todo deprisa. La gracia del museo está precisamente en experimentar, no en recorrerlo como si fuera una galería de arte.

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Jardín del Turia

Y aquí tenemos uno de los grandes aliados cuando viajamos en familia: el Jardín del Turia.

El antiguo cauce del río se transformó en un enorme parque que atraviesa Valencia y que podemos recorrer andando, en bicicleta o simplemente utilizar como lugar para descansar entre visita y visita.

Hay zonas de juegos, jardines, espacios deportivos y muchísimo sitio para que los niños puedan correr y desfogarse después de pasar un rato dentro de un museo.

Además, desde aquí podemos llegar fácilmente a diferentes puntos de la ciudad.

El Maranti-Consejo 💜

No intentes recorrer todo el Jardín del Turia. Es enorme. Elige el tramo que mejor encaje con tu ruta y disfruta del paseo sin convertirlo en una prueba de resistencia.

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Parque Gulliver

Este es probablemente uno de los planes que más ilusión hace a los niños pequeños.

El Parque Gulliver es un enorme conjunto de toboganes, rampas, escaleras y juegos construido sobre una gigantesca figura de Gulliver tumbado en el suelo.

Y lo mejor de todo: la entrada es gratuita.

Los niños pueden subir, bajar, deslizarse y explorar prácticamente todo el parque. Eso sí, no te vamos a vender la moto: los adultos también podemos entrar, pero probablemente acabemos teniendo agujetas.

El parque está situado en el Jardín del Turia, así que podemos combinarlo fácilmente con un paseo en bicicleta o con otros puntos de la zona.

El Maranti-Consejo 💜

Si vas en verano, intenta evitar las horas centrales. El suelo y algunas estructuras pueden calentarse bastante y hay zonas con poca sombra.

Un día de playa

Si visitas Valencia durante los meses cálidos, no necesitas buscar actividades constantemente: la playa ya es un plan en sí mismo.

Las playas de Las Arenas y la Malvarrosa son las más accesibles desde la ciudad y cuentan con un paseo marítimo amplio, restaurantes y servicios.

Si prefieres una zona algo más tranquila, puedes continuar hacia la Patacona.

Además, al ser playas de arena y tener una entrada bastante progresiva al agua en algunos tramos, pueden ser una opción cómoda para pasar unas horas en familia.

Eso sí, en pleno verano pueden estar bastante concurridas, especialmente durante los fines de semana.

Paseo en barca por l’Albufera

Si quieres hacer algo que probablemente recuerden durante bastante tiempo, nosotros nos iríamos hasta l’Albufera.

A pocos kilómetros de Valencia puedes subirte a una barca tradicional y recorrer la laguna mientras descubres los arrozales, la fauna y el paisaje que rodea este parque natural.

Es un plan bastante tranquilo y apto para diferentes edades, y además nos permite enseñar a los niños una parte completamente diferente de Valencia.

Puedes combinarlo con una comida en El Palmar, donde podremos probar alguno de los platos tradicionales de la gastronomía valenciana.

El Maranti-Consejo 💜: si puedes elegir el horario, nosotros intentaríamos hacer el paseo por la tarde. La luz sobre la Albufera es preciosa y, si consigues coincidir con el atardecer, el plan mejora muchísimo.

Recorrer Valencia en bicicleta

Valencia es una ciudad bastante cómoda para recorrer en bicicleta y, viajando en familia, puede ser una forma estupenda de desplazarnos sin que los niños tengan que caminar kilómetros y kilómetros.

Podemos utilizar los carriles bici de la ciudad y, especialmente, recorrer el Jardín del Turia, donde el tráfico de vehículos no es un problema.

Una ruta sencilla podría llevarnos desde la zona del centro hacia la Ciudad de las Artes y las Ciencias, atravesando los jardines.

También podemos continuar hacia La Marina y las playas, aunque aquí conviene adaptar la distancia a la edad de los niños.

¿Cuántos días hacen falta para visitar Valencia con niños?

Si viajas con niños, nosotros intentaríamos no llenar cada día de visitas.

Valencia permite combinar muy bien actividades culturales con momentos de juego y descanso. Por ejemplo:

Día 1: centro histórico + Jardín del Turia + Parque Gulliver.
Día 2: Ciudad de las Artes y las Ciencias
Día 3: Playa.
Día 4: l'Albufera + paseo en barca.

Y si solo tienes un fin de semana, tampoco pasa nada: Museu de les Ciències+ Jardín del Turia + Gulliver ya pueden darte un viaje familiar estupendo.

Porque cuando viajamos con niños, creemos que hay una regla bastante importante: no tenemos que verlo absolutamente todo. Valencia seguirá aquí para la próxima visita.

Cómo moverse por Valencia

Una de las grandes ventajas de Valencia es que es una ciudad bastante fácil de recorrer por tu cuenta. Buena parte de los principales lugares que ver en Valencia están relativamente cerca entre sí, especialmente si te mueves por Ciutat Vella, el Ensanche y el centro.

De hecho, para nosotros, caminar es la mejor forma de conocer Valencia. Puedes ir pasando de una plaza a otra, descubrir una fachada que no esperabas, parar a tomar algo y desviarte de la ruta cuando te apetezca.

Para las distancias más largas, especialmente si quieres llegar a la playa, la Ciudad de las Artes y las Ciencias o desplazarte entre barrios, tienes varias opciones.

Metro y tranvía

El Metrovalencia es una de las opciones más prácticas para desplazarte por la ciudad y sus alrededores.

La red combina metro y tranvía y conecta diferentes puntos de Valencia con zonas periféricas, además del aeropuerto y localidades cercanas.

Para un viaje turístico puede resultar especialmente útil si quieres desplazarte entre el centro, la playa, la Marina, el aeropuerto o la Ciudad de las Artes y las Ciencias, dependiendo de tu punto de partida.

Eso sí, para visitar los principales monumentos del centro histórico, probablemente no necesitarás utilizarlo demasiado: muchas veces llegarás antes andando.

Autobús urbano

La red de autobuses urbanos te permite llegar prácticamente a cualquier zona de Valencia.

Es especialmente interesante para aquellos trayectos en los que el metro no te deja exactamente donde quieres ir o para desplazarte por zonas como el Cabanyal, la Malvarrosa o los alrededores de la Ciudad de las Artes y las Ciencias.

Nosotros lo utilizaríamos sobre todo cuando la distancia sea demasiado larga para caminar cómodamente, pero no suficientemente grande como para que merezca la pena coger un taxi.

Bicicleta

Valencia es una de las ciudades españolas que mejor se prestan a recorrer en bicicleta.

Tiene una red bastante extensa de carriles bici y, además, el Jardín del Turia atraviesa buena parte de la ciudad, ofreciéndote un recorrido prácticamente sin tráfico.

Puedes alquilar una bicicleta o utilizar Valenbisi, el sistema público de bicicletas de la ciudad.

Es especialmente buena opción para desplazarte desde el centro hacia la Ciudad de las Artes y las Ciencias, la Marina y las playas.

El Maranti-Consejo 💜

Si no estás acostumbrado a moverte en bici por ciudad, no te preocupes. Puedes hacer prácticamente todo el recorrido por el antiguo cauce del Turia hasta llegar al mar sin tener que enfrentarte constantemente al tráfico.

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Taxi

El taxi es una alternativa cómoda si vas con equipaje, viajas en grupo o simplemente no te apetece estar pendiente de horarios y transbordos.

Para trayectos puntuales puede resultar especialmente práctico, aunque evidentemente será más caro que utilizar el transporte público.

Nosotros lo reservaríamos para esos momentos en los que realmente te compense la comodidad, en lugar de utilizarlo como medio de transporte habitual durante todo el viaje.

Vehículo privado

Si vienes a Valencia en tu propio coche, puedes utilizarlo para desplazarte por la ciudad, pero no es nuestra opción favorita para hacer turismo por el centro.

Entre el tráfico, las zonas peatonales, las restricciones de circulación y el aparcamiento, el coche puede acabar siendo más un inconveniente que una ventaja.

Y especialmente en Ciutat Vella, donde muchos de los lugares que querrás visitar están muy próximos entre sí, nosotros directamente lo dejaríamos aparcado.


¿Es necesario alquilar un coche en Valencia?

Para conocer Valencia ciudad, no.

De hecho, si tu viaje se centra en el centro histórico, el Ensanche, Ruzafa, la Ciudad de las Artes y las Ciencias y las playas, probablemente estarás mucho mejor sin coche.

Puedes combinar caminatas con transporte público y bicicleta y llegar prácticamente a todos los lugares que quieras visitar.

Además, te ahorrarás una de las grandes preocupaciones de viajar en coche a una ciudad: ¿dónde aparco? 😅

El coche empieza a tener mucho más sentido cuando quieres aprovechar tu estancia para hacer excursiones desde Valencia.

Si quieres visitar lugares como Xàtiva, Sagunto, Requena, Cullera o las Cuevas de San José, disponer de vehículo puede darte bastante más libertad, aunque algunas de estas excursiones también pueden hacerse en transporte público.

Y aquí incluimos también una de nuestras escapadas favoritas: l’Albufera. Para llegar a algunas zonas del parque natural y moverte con libertad por los alrededores, el coche puede resultar práctico, aunque no es imprescindible.

El Maranti-Consejo 💜

Si vas a pasar varios días en Valencia y quieres hacer excursiones, no alquiles el coche para toda la estancia por defecto. Nosotros valoraríamos alquilarlo únicamente para los días en los que realmente lo necesites. Para el resto, Valencia se disfruta muchísimo más caminando.

¿Cuándo viajar a Valencia?

Una de las cosas que más nos gusta de Valencia es que puedes visitarla durante todo el año. El clima mediterráneo hace que no tengamos una temporada en la que la ciudad “cierre”, aunque cada época tiene sus ventajas y sus inconvenientes.

La mejor época para viajar a Valencia dependerá bastante de lo que quieras hacer: si quieres playa, si prefieres recorrer la ciudad caminando, si quieres vivir las Fallas o si prefieres evitar el calor y las mayores aglomeraciones.

Te contamos qué puedes esperar en cada estación.

🌸 Primavera

Para nosotros, la primavera es una de las mejores épocas para visitar Valencia.

Las temperaturas suelen ser bastante agradables para recorrer la ciudad a pie y puedes disfrutar de terrazas, parques y visitas al aire libre sin enfrentarte todavía al calor intenso del verano.

Y, por supuesto, aquí tenemos las Fallas de Valencia, que se celebran principalmente durante el mes de marzo y convierten la ciudad en una auténtica locura.

Del 1 al 19 de marzo encontrarás mascletàs, monumentos falleros, calles iluminadas, verbenas, ofrendas y muchísimo ambiente. Si quieres vivir las Fallas en Valencia, es una experiencia completamente diferente a visitar la ciudad el resto del año.

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Eso sí, vamos a ser sinceros: si buscas tranquilidad, marzo no es precisamente el momento que elegiríamos. Durante las Fallas la ciudad está muchísimo más concurrida, hay cortes de tráfico, ruido y algunas zonas pueden resultar bastante caóticas.

El Maranti-Consejo 💜

Si quieres vivir las Fallas, reserva alojamiento con bastante antelación y mentalízate de que vas a encontrar una Valencia completamente diferente. Si prefieres conocer la ciudad tranquilamente, nosotros elegiríamos abril o mayo.

☀️ Verano

El verano es perfecto si quieres combinar turismo, playa y actividades al aire libre.

Durante los meses de junio, julio y agosto podrás aprovechar las playas de Valencia, acercarte a la Marina, hacer actividades acuáticas o escaparte hasta l’Albufera.

Ahora bien: hace calor. Y en algunos días, bastante.

Las temperaturas pueden hacer que recorrer Ciutat Vella durante varias horas en las horas centrales del día no sea precisamente el plan más agradable del mundo. Por eso nosotros organizaríamos las visitas más exigentes a primera hora y dejaríamos las tardes para la playa, las terrazas o actividades más relajadas.

Además, julio y agosto son meses de bastante afluencia turística, especialmente en las zonas de playa.

El Maranti-Consejo 💜

En verano, cambia el horario. Madruga para visitar monumentos y aprovecha las horas de más calor para comer tranquilamente, descansar o ir a la playa. Tu cuerpo te lo agradecerá. 😜

🍂 Otoño

Septiembre y octubre pueden ser una época fantástica para viajar a Valencia.

El calor más intenso empieza a desaparecer, pero todavía puedes encontrar días perfectamente apropiados para disfrutar de la playa, especialmente a principios de otoño.

Las temperaturas suelen ser agradables para caminar y hacer excursiones, y la ciudad empieza a recuperar un ritmo algo más tranquilo después del verano.

Además, si quieres visitar l’Albufera, el otoño tiene un atractivo especial por el paisaje de los arrozales y por la temporada relacionada con la recogida del arroz.

Eso sí, Valencia también puede tener episodios de lluvias intensas en otoño, especialmente durante determinadas situaciones de gota fría o DANA. No significa que vaya a llover durante todo tu viaje, pero conviene tenerlo presente al organizarlo.

❄️ Invierno

El invierno es probablemente la época que menos tenemos en cuenta cuando pensamos en viajar a Valencia, y precisamente por eso puede ser una alternativa muy interesante.

No tendrás las temperaturas de verano, pero los inviernos valencianos suelen ser bastante suaves en comparación con muchas otras ciudades españolas.

Puedes recorrer el centro histórico, visitar museos, descubrir la arquitectura modernista, sentarte en una terraza en los días soleados y hacer prácticamente todas las visitas culturales sin el calor de los meses estivales.

Además, normalmente encontrarás menos turistas que durante la temporada alta, especialmente fuera de Navidad y de fechas concretas.

Eso sí, si tu prioridad es pasar varios días tumbado en la playa, evidentemente el invierno no sería nuestra elección.

El Maranti-Consejo 💜

Si no te importa renunciar al baño y quieres conocer una Valencia más tranquila, el invierno puede sorprenderte para bien. Y si tienes algún día de lluvia, ya sabes que también tenemos un montón de planes a cubierto.

Entonces, ¿cuál es la mejor época para viajar a Valencia?

Si nos preguntas directamente, primavera y otoño serían nuestras primeras opciones para conocer Valencia caminando, especialmente abril, mayo, septiembre y octubre.

Si quieres playa y actividades acuáticas, verano.

Si quieres vivir las Fallas, marzo.

Y si prefieres evitar el calor y viajar con un ambiente generalmente más tranquilo, invierno.

No existe una única mejor época para visitar Valencia: depende de la Valencia que quieras conocer.

Y precisamente esa es una de las ventajas de la ciudad: puedes volver en otra estación y encontrarte con una experiencia bastante diferente.

¿Cuántos días hacen falta para visitar Valencia?

Una de las preguntas que más nos hacemos al organizar un viaje es cuántos días hacen falta para visitar Valencia. Y la respuesta depende de cuánto quieras ver y del ritmo al que te guste viajar.

Para una primera visita a Valencia, nosotros recomendamos entre 2 y 3 días. Es tiempo suficiente para conocer los principales monumentos de la ciudad, pasear por sus barrios más interesantes y llevarte una buena primera impresión sin tener que ir corriendo de un sitio a otro.

Ahora bien, si tienes más tiempo, mucho mejor. Valencia y sus alrededores tienen bastante más que ofrecer.

Entonces, ¿cuántos días recomendamos?

Si quieres una respuesta rápida:

  • 1 día: suficiente para una primera toma de contacto, pero tendrás que seleccionar.
  • 2 días: buena opción para conocer los principales lugares de interés de Valencia.
  • 3 días: nuestra duración recomendada para una primera visita, porque permite combinar ciudad, Ciudad de las Artes y las Ciencias, zona marítima y l’Albufera.
  • 4 días o más: perfecto para conocer Valencia con más calma y hacer alguna excursión por los alrededores.

En definitiva, 2 o 3 días son suficientes para una primera visita a Valencia, pero si tienes la posibilidad de quedarte más tiempo, nosotros la aprovecharíamos. La ciudad tiene mucho más que ofrecer cuando dejamos de intentar tachar imprescindibles de una lista y empezamos a descubrirla con calma.

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¿Merece la pena hacer una visita guiada en Valencia?

Por supuesto, especialmente si es tu primera vez en la ciudad.

Puedes recorrer Valencia por tu cuenta, entrar en sus monumentos y hacer cientos de fotos, pero una visita guiada te permite entender qué estás viendo y conocer la historia que hay detrás de cada lugar.

Porque, cuando paseas por Valencia, es normal que te surjan preguntas como:

  • ¿Por qué está la Lonja de la Seda aquí?
  • ¿Por qué Valencia tiene un antiguo cauce de río convertido en uno de los jardines urbanos más grandes de España?
  • ¿Por qué la Catedral de Valencia mezcla tantos estilos arquitectónicos?
  • ¿Qué ocurrió realmente durante la época musulmana?
  • ¿Qué historias esconden las calles del barrio del Carmen?
  • ¿Qué secretos guardan algunos de los edificios que vemos por el centro?

Una buena visita guiada consigue que una sucesión de monumentos, plazas y edificios bonitos se convierta en una historia que tiene sentido.

Y además, cada tipo de visita ofrece una experiencia diferente:

👉 Si quieres recorrer Valencia de una forma diferente y conocer la ciudad sobre dos ruedas, puedes hacer nuestra ruta en bicicleta por Valencia, una opción estupenda para descubrir diferentes barrios y lugares de interés mientras recorres la ciudad en bici.

👉 Si prefieres profundizar en algunos de los grandes imprescindibles del centro histórico, puedes apuntarte a nuestra visita guiada por la Lonja de la Seda, la Catedral de Valencia y la Iglesia de San Nicolás de Bari. Tres lugares fundamentales para entender la historia, el arte y la arquitectura de Valencia.

👉 Y si es tu primera vez en Valencia y quieres tener una primera toma de contacto con la ciudad, también puedes hacer nuestro free tour por Valencia y descubrir algunos de sus lugares más importantes acompañado por un guía local.

El Maranti-Consejo 💜

Si tienes pocos días en Valencia, nosotros haríamos primero un free tour para situarnos y conocer la historia general de la ciudad. Después puedes elegir una visita más específica para profundizar en los lugares que más te hayan llamado la atención.

Al final, no se trata solo de ver Valencia, sino de entenderla. Y ahí es donde una buena visita guiada puede marcar bastante la diferencia.

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Preguntas frecuentes sobre Valencia

Si estás organizando un viaje y todavía tienes dudas sobre qué ver en Valencia, cuántos días necesitas, cuándo viajar o cómo moverte por la ciudad, aquí respondemos algunas de las preguntas más habituales.

¿Qué es lo más bonito que ver en Valencia?

Depende bastante de tus gustos, pero entre los lugares imprescindibles que ver en Valencia nosotros incluiríamos el centro histórico, la Lonja de la Seda, la Catedral, el Mercado Central, el Jardín del Turia y la Ciudad de las Artes y las Ciencias.

Y si tienes tiempo, no te quedes únicamente con los grandes monumentos: Ruzafa, Gran Via del Marqués de Turia con sus edificios modernistas, el Cabanyal, la Marina, las playas y l’Albufera también nos parecen muy interesantes para conocer otras caras de Valencia.

¿Cuántos días se necesitan para visitar Valencia?

Para una primera visita a Valencia, nosotros recomendamos dedicar 2 o 3 días.

Con dos días puedes conocer los principales monumentos y barrios del centro, mientras que tres días te permiten añadir la Ciudad de las Artes y las Ciencias, la zona marítima o una escapada a l’Albufera.

Si tienes cuatro días o más, puedes aprovechar Valencia como base para hacer excursiones por la provincia, por ejemplo a Xàtiva, Sagunto, Requena, Cullera o Gandía.

¿Qué hacer en Valencia gratis?

Hay bastantes cosas que hacer gratis en Valencia.

Puedes pasear por Ciutat Vella, recorrer el Jardín del Turia, caminar por la Marina y las playas, descubrir el street art del Carmen o recorrer barrios como Ruzafa y el Cabanyal.

También puedes encontrar determinados museos y espacios culturales con entrada gratuita en días u horarios concretos, por lo que merece la pena comprobar las condiciones antes de ir.

Y, por supuesto, una de nuestras actividades favoritas no cuesta absolutamente nada: perderse por Valencia sin una ruta demasiado marcada y descubrir sus plazas, fachadas y pequeños rincones.

¿Qué hacer en Valencia en un día?

Si solo tienes un día en Valencia, nosotros nos concentraríamos en Ciutat Vella para evitar perder tiempo en desplazamientos.

Una buena ruta puede incluir la Lonja de la Seda, el Mercado Central, la Iglesia de los Santos Juanes, la Catedral, el Miguelete, la Plaza de la Virgen y el barrio del Carmen.

No podrás verlo absolutamente todo, así que lo mejor es seleccionar y disfrutar de la ruta sin intentar convertirla en una carrera.

👉 Si solo tienes 24 horas, puedes consultar nuestra ruta completa para visitar Valencia en un día, con el recorrido organizado.

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¿Qué hacer en Valencia con niños?

Valencia es una ciudad bastante cómoda para viajar en familia y ofrece muchos planes para hacer con niños.

Entre nuestros favoritos están el Museu de les Ciències, el Jardín del Turia, el Parque Gulliver, la playa, recorrer Valencia en bicicleta y hacer un paseo en barca por l’Albufera.

Además, puedes combinar las actividades pensadas para los más pequeños con visitas culturales, de manera que no todo el viaje tenga que girar alrededor de ellos. 😉

¿Cuál es la mejor época para visitar Valencia?

Valencia se puede visitar durante todo el año, aunque cada estación tiene sus ventajas.

Para recorrer la ciudad caminando y hacer muchas visitas exteriores, primavera y otoño suelen ser nuestras épocas favoritas, gracias a unas temperaturas generalmente agradables.

El verano es ideal si quieres combinar turismo con playa y actividades acuáticas, aunque debes tener en cuenta el calor.

Y el invierno puede ser una buena alternativa si prefieres menos calor y, normalmente, menos turistas.

Si quieres vivir las Fallas, evidentemente tendrás que venir en marzo. Eso sí: la ciudad estará mucho más llena y animada de lo habitual.

¿Merece la pena visitar l’Albufera?

Sí, nosotros creemos que merece muchísimo la pena.

L’Albufera es una de las mejores excursiones que puedes hacer desde Valencia y te permite descubrir un paisaje completamente diferente al de la ciudad: arrozales, laguna, pequeñas poblaciones, gastronomía tradicional y naturaleza.

Además, puedes hacer un paseo en barca por l’Albufera, especialmente recomendable al atardecer.

Y si te gusta la gastronomía valenciana, puedes aprovechar para comer en El Palmar, una de las zonas más vinculadas a los platos tradicionales elaborados con arroz.

El Maranti-Consejo 💜

Si tienes al menos tres días en Valencia, nosotros intentaría reservar unas horas para l’Albufera. No necesitas dedicarle un día entero para disfrutarla, así que puedes combinarla perfectamente con otros planes.

¿Se puede visitar Valencia sin coche?

Sí, y de hecho nosotros no alquilaríamos un coche únicamente para visitar Valencia.

El centro histórico es bastante fácil de recorrer caminando y puedes utilizar metro, tranvía, autobús, bicicleta o taxi para los desplazamientos más largos.

Además, muchas de las zonas que probablemente quieras visitar están bien conectadas entre sí.

El coche empieza a ser más interesante si quieres aprovechar el viaje para hacer excursiones por los alrededores de Valencia, especialmente si quieres visitar varios lugares en pocos días.

El Maranti-Consejo 💜

Para conocer la ciudad, nosotros dejaríamos el coche aparcado y caminaríamos todo lo posible. Te ahorrarás tráfico, problemas de aparcamiento y, de paso, descubrirás rincones que probablemente te perderías desde el coche.

Valencia: mucho más que la Ciudad de las Artes y las Ciencias

Valencia tiene esa rara capacidad de sorprenderte cuando creías que ya la conocías.

Puedes empezar la mañana entre edificios medievales, comer una paella, atravesar un antiguo cauce de río en bicicleta, terminar la tarde frente al Mediterráneo y ver el sol desaparecer entre los arrozales de l’Albufera.

Y quizá esa sea precisamente la mejor manera de visitar Valencia: sin intentar verlo todo, pero dejando tiempo para descubrirla.

¿Quieres descubrir Valencia de verdad?

En Maranta Tours seleccionamos visitas guiadas y experiencias para que puedas conocer Valencia y sus alrededores de una forma mucho más auténtica.

Descubre nuestras experiencias en Valencia

Y hasta aquí nuestra guía de Valencia. Esperamos que te ayude a organizar tu viaje y, sobre todo, a descubrir que la ciudad es mucho más que una lista de monumentos que ir tachando. Piérdete por sus calles, mira hacia arriba, prueba su gastronomía, descubre sus barrios y deja también un poco de espacio para improvisar. Porque sí, hay muchos lugares imprescindibles que ver en Valencia, pero algunas de las mejores experiencias aparecen precisamente cuando te sales un poco de la ruta. 💜

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